Aunque en la actualidad es posible ver tractocamiones chatos en nuestras carreteras, aquellos cuyas cabinas van montadas sobre el motor, lo cierto es que los trailers con cofres largos siguen dominando el transporte pesado a diferencia de Europa, donde dominan las cabinas planas y la razón no apela ni al estilo ni a la tradición.
Detrás de estas configuraciones de tractocamiones se encuentran normativas, requisitos de operación y características de infraestructura completamente diferentes. Durante décadas, la longitud máxima permitida para un semirremolque ha sido muy estricta en Europa.
Para transportar el mayor volumen de mercancías posible, los fabricantes reubicaron la cabina sobre el motor, eliminando casi por completo el cofre, lo que permite ahorrar un valioso espacio en el semirremolque sin exceder los límites legales.

Pero de este lado el mundo las normas son muy diferentes y se han centrado más en la longitud del remolque que en la longitud total del vehículo. Por lo tanto, los fabricantes han logrado mantener una configuración tradicional con el motor delante de la cabina, dando lugar a los famosos “camiones convencionales” como el Kenworth, el Peterbilt o el Freightliner, que circulan por nuestras carreteras.
Pero las diferencias no se limitan a la normativa. En Europa, los camiones suelen circular por centros históricos, rotondas estrechas, zonas industriales con poco espacio para maniobrar y carreteras sinuosas. Un diseño con la cabina sobre el motor permite un radio de giro menor y una mejor visibilidad al maniobrar.

En países como México y Estados Unidos, donde muchas rutas abarcan cientos o miles de kilómetros en carreteras anchas y rectas, un cofre largo ofrece algunas ventajas prácticas. El motor es más accesible para el mantenimiento, el calor y el ruido están mejor aislados de la cabina, y los conductores suelen disponer de cabinas amplias con dormitorios.
También existe un aspecto de seguridad. El frontal alargado crea una mayor distancia entre el conductor y el motor durante un impacto frontal, aunque los camiones europeos modernos compensan esto con estructuras deformables y cabinas diseñadas para absorber energía.

En los últimos años, sin embargo, la diferencia entre los camiones europeos y estadounidenses se ha reducido ligeramente , pero las dos escuelas de diseño siguen estando muy distantes.
En Europa han entrado en vigor normativas que permiten el uso de cabinas un poco más largas y aerodinámicas, diseñadas para mejorar la eficiencia energética y la seguridad, especialmente con la llegada de los camiones eléctricos, cada vez más populares entre los profesionales del sector.
Pero en países como Estados Unidos, los recientes cambios normativos se han centrado principalmente en las emisiones y la seguridad, sin modificar el diseño tradicional de los vehículos pesados.
Los famosos camiones con sus largos cofres siguen dominando las carreteras, favorecidos por una infraestructura más extensa y una normativa de dimensiones diferente a la europea.
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La noticia
¿Por qué los camiones en América Latina tiene el frente largo y los de Europa son planos?
fue publicada originalmente en
Motorpasión México
por
Pablo Monroy
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