Las llamadas publicitarias no deseadas han dejado de ser solo una molestia cotidiana para convertirse en un riesgo directo de ciberseguridad. El incremento de las estafas telefónicas ha llevado a organismos de protección digital a alertar sobre los hábitos de respuesta de los usuarios, ya que pronunciar una sola palabra equivocada al contestar un número desconocido puede abrir la puerta a la suplantación de identidad.
Según advierten instituciones especializadas como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) y la Comisión Federal de Comercio de EE. UU. (FTC), el uso de expresiones afirmativas permite a los delincuentes registrar fragmentos de voz para autorizar fraudes o suscribir a la víctima a servicios no solicitados.
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Por qué nunca debes contestar con un “Sí”

La táctica principal de las centrales de ingeniería social consiste en lograr que la víctima pronuncie un “sí” claro durante los primeros segundos de la llamada. Esta grabación se almacena y se manipula posteriormente en sistemas automáticos para simular el consentimiento de contratos, autorizar cargos en cuentas bancarias o alimentar modelos de reconocimiento de voz.
| Contestar con “¿Sí?” | Grabación de voz para autorizar fraudes o contratos premium. | Mantener silencio breve o usar frases neutras como “¿Con quién hablo?”. |
| Usar “Aló” o “Hola” | Confirma a los bots que la línea está activa para más spam. | Esperar a que la otra parte hable primero. |
| Devolver Llamadas Perdidas | Caer en la estafa Wangiri con cobros por minuto elevadísimos. | Ignorar y bloquear prefijos internacionales desconocidos. |
Estrategias comunes: La estafa ‘Wangiri’ y la suplantación bancaria

Las modalidades de engaño han evolucionado para presionar a la víctima mediante la urgencia o la curiosidad. Una de las más extendidas es la estafa ‘Wangiri’ (del japonés “un toque y corte”), que consiste en realizar llamadas perdidas breves desde prefijos internacionales desconocidos con el fin de que el usuario devuelva la llamada a una línea de tarificación especial muy costosa.
Asimismo, la FTC enfatiza que ninguna entidad bancaria o institución legítima solicitará claves secretas, códigos SMS o datos personales a través de una llamada entrante. Ante cualquier sospecha sobre el identificador de llamadas —el cual puede ser falsificado mediante software—, la recomendación inmediata es cortar la comunicación y comunicarse directamente por los canales oficiales del banco.
La era de la cautela telefónica

En un entorno donde la inteligencia artificial puede clonar registros vocales con unos pocos segundos de audio limpio, la forma en que interactuamos con el teléfono debe cambiar. La regla de oro ante números desconocidos es simple: no apresurarse a hablar, evitar cualquier afirmación y bloquear de inmediato la línea sospechosa.
¿Sueles contestar el teléfono con un “sí” por costumbre? Es momento de cambiar tus hábitos de respuesta para proteger tu información personal.





