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China ya tiene 38 países en su alianza de IA mientras Washington no ha enviado todavía la carta que advierte elegir bando

China ya tiene 38 países en su alianza de IA mientras Washington no ha enviado todavía la carta que advierte elegir bando

La World AI Cooperation Organisation (WAICO) ha pasado de 29 a 38 miembros en el mes transcurrido desde su fundación en Shanghái el 16 de julio. El crecimiento es rápido y deliberado, y llega exactamente cuando el Departamento de Estado de EE.UU. redacta una carta para los 35 países firmantes de su AI Opportunity Statement advirtiéndoles de que no pueden pertenecer a los dos bloques al mismo tiempo.

El problema que eso revela no es diplomático: es matemático. WAICO tiene 38 miembros. Pax Silica —la coalición tecnológica liderada por EE.UU., Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Singapur, Australia e Israel, con 25 signatarios— y WAICO se solapan. Esa superposición es lo que la carta pretende eliminar, pero a día de hoy la carta sigue sin enviarse, carece de fecha y no menciona ni a China ni a WAICO en el texto.

¿Qué es WAICO y qué postura doctrinal defiende?

WAICO es la institución detrás del principio de soberanía digital que China llevó a la ONU en julio a través de su Position Paper on Global Cyber Governance in the Digital Intelligent Age. La formulación es simple: cada Estado tiene derecho a elegir su propio camino de desarrollo tecnológico, y ningún país debería monopolizar la IA. Xi Jinping usó el discurso del WAIC para llamar al desarrollo de IA «una sinfonía de cooperación internacional, no una actuación en solitario».

La doctrina tiene antecedentes. La Global AI Governance Initiative de octubre de 2023, presentada en el Foro de la Franja y la Ruta, ya pedía a los estados «respetar la soberanía nacional de otros países» al proveer productos de IA. Lo nuevo es que esa frase tiene ahora una institución detrás y una iniciativa americana concreta contra la que definirse.

Beijing ha sido coherente en el mensaje. Comprometió 5.000 plazas de entrenamiento en IA para países en desarrollo según medios oficiales chinos —una cifra no confirmada independientemente— y lleva meses construyendo una red de acuerdos tecnológicos con el Sur Global. La familia de modelos Qwen de Alibaba superó 3.000 millones de descargas en seis meses con más de 300.000 modelos derivados, según datos de Hugging Face, frente a 418 millones de Gemma de Google y 227 millones de Llama de Meta en todo 2026.

Los pesos abiertos son la clave. Son una forma de diplomacia que los controles de exportación tienen dificultades para alcanzar.

¿Por qué le resulta incómodo esto a Washington?

El borrador de carta del Departamento de Estado contiene una frase que resume el dilema americano: «estar en todo es no estar en nada». Es una advertencia a los países que han firmado el AI Opportunity Statement de EE.UU. mientras también se suman a WAICO. La carta sigue sin enviarse, no tiene destinatario concreto y no menciona a China por su nombre.

Los análisis de esta tensión, como el que publicamos cuando EEUU empezó a presionar a 35 países para que eligieran bando en la carrera de la IA con Pax Silica, dejan claro que el verdadero conflicto no es ideológico sino comercial e infraestructural. El problema para muchos países del Sur Global es que la propuesta americana exige exclusividad en tecnología, mientras la propuesta china ofrece acceso sin condiciones explícitas ni alineación geopolítica requerida.

Li Yong, de la China Society for WTO Studies, lo dice sin rodeos: «Washington quiere un mundo de IA dividido tirando de una cortina digital para partir el mercado global en dos». La retórica es agresiva, pero la observación refleja algo real: los dos bloques están construyendo infraestructuras tecnológicas que no son interoperables, y la elección de herramientas hoy puede bloquear la compatibilidad futura.

La aritmética que hace incómoda la posición de Washington

El solapamiento entre las dos listas de países es el núcleo del problema. Hay países que han firmado el AI Opportunity Statement de EE.UU. y también están en WAICO. La carta americana busca acabar con esa ambigüedad, pero varios países tienen incentivos económicos y políticos reales para mantenerla.

Como explicamos en nuestro análisis de cómo la IA china avanza en África como alternativa a Silicon Valley, los modelos chinos están disponibles sin las restricciones de exportación que afectan al hardware de NVIDIA. Y la carrera entre GPU generalistas y ASIC de diseño chino ya está produciendo alternativas competitivas que hace un año nadie daba por posibles. Si China puede producir modelos de frontera con chips propios, el argumento de que depender de su tecnología implica dependencia de hardware inferior pierde fuerza.

La ONU tiene su propio panel científico independiente sobre IA, que celebró su primer diálogo en Ginebra en julio. Es el único foro donde los dos bloques todavía se hablan. Mientras tanto, WAICO tiene su secretaría en Shanghái, Pax Silica tiene 25 signatarios, el AI Opportunity Statement tiene 35 firmantes con solapamientos en todas las listas, y la carta de Washington sigue sin enviarse.

El análisis más honesto de la situación es que Washington tiene un problema de credibilidad en la política de IA que va más allá de la carta sin enviar. Los países del Sur Global observan que las restricciones de exportación de semiconductores limitaron el acceso a chips avanzados pero no impidieron que China produjera modelos competitivos como Qwen. También observan que las herramientas de IA de código abierto de origen chino están disponibles sin condiciones, mientras que las herramientas americanas vienen con restricciones de uso y exportación. En ese contexto, la retórica de «estar en todo es no estar en nada» puede sonar más como una amenaza que como un argumento.

La posicion de Washington es mas dificil de lo que parece porque no existe mecanismo formal para verificar si un pais ha elegido bando definitivamente. Firmar el AI Opportunity Statement y sumarse a WAICO no viola ningun acuerdo. La carta americana no puede crear esa obligacion unilateralmente, y la tension entre marcos seguira mientras ambos bloques amplien sus redes con promesas que no son mutuamente excluyentes en el papel.


 

n-d.mx