Este 12 de agosto, un eclipse solar cruzará casi toda la mitad norte de la península, trazando una diagonal desde A Coruña hasta Palma y oscureciendo capitales como Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza y Valencia. Este es un evento que se ve como una oportunidad histórica para atraer turismo a numerosos puntos de la España vaciada, pero también hay que tener en cuenta que estamos en un momento donde hay un gran peligro de que se produzca un incendio. Y esto está generando ya importantes consecuencias en el ámbito social.
Las aglomeraciones. Esto no significa que el eclipse solar vaya a provocar un incendio en alguno de nuestros bosques, pero sí que existen riesgos indirectos derivados de la gran confluencia de personas en zonas forestales, la movilidad masiva y sobre todo, las conductas incívicas que pueden tener más de algunos en espacios naturales.
La AEMET ya ha alertado de que el riesgo de incendios forestales para el día del eclipse será “muy alto” o “extremo” en gran parte del territorio, y la Dirección General de Protección Civil define la situación como un “cóctel peligroso”, recordando que el peligro real radica en las multitudes acudiendo a montes secos y calientes.
Lo que preocupa es cómo se acaben comportando las personas que acuden a los bosques a ver el eclipse, puesto que una colilla mal apagada, barbacoas, vehículos aparcados sobre pastizales secos y la presencai de personas poco habituadas en el campo son posibles desencadenantes para que se inicie un incendio forestal.
Para controlar esta situación, se ha creado una Unidad de Valoración de Riesgos (UVR) liderada por AEMET y otros expertos. Además, a partir de este viernes, el propio servicio meteorológico emitirá un boletín diario especial que incluirá predicciones específicas del índice de peligro de incendios forestales para poder organizar mucho mejor a estas grandes confluencias de personas.
La España rural se blinda. Ante el temor de que una chispa desate una tragedia medioambiental, ya se están tomando diferentes medidas. Por ejemplo, el Gobierno de Aragón activará su plan de emergencias en nivel 1, prohibiendo el acceso a los montes mediante vehículos a motor y el uso de fuego al aire libre.
Aquí Miguel Ángel Clavero, director general del Interior y Emergencias del gobierno de Aragón, en declaraciones al Periódico de Aragón, apunta que la recomendación es que cada uno vea el eclipse desde la localidad en la que se hospeda y evite los desplazamientos.
Y hay más. Además de estas recomendaciones, que parecen obvias, también se ha decidido prohibir las raves y acampadas en el monte, provocando la cancelación de festivales vinculados al evento astronómico, como el “Iberia Eclipse” en Soria, que se ha trasladado a las montañas de León tras el rechazo de Vinuesa, pese a que de momento está pendiente de los muchos trámites que se deben completas al estar en un espacio protegido, haciendo que todavía no se sepa si se va a llevar a cabo. Algo que también ha ocurrido con las actividades en el embalse de La Sotonera, que se han cancelado por el riesgo de incendio.
En el caso de Castilla-La Mancha, la comisión encargada del evento ha advertido que la afluencia turística multiplicará los riesgos de propagación de incendios, pidiendo a los ciudadanos que eviten desplazamientos innecesarios y observen el fenómeno desde sus municipios de residencia. También este ha sido el caso de Tres Cantos, que ha decidido suspender el programa de actividades y limitará la movilidad para acudir al entorno del Monte del Pardo.
Los expertos avisan. Desde el Colegio Oficial de Ingenieros Forestales y Medio Natural no han dudado en mostrar también su preocupación por el aumento de tráfico o de los visitantes no familiarizados con el territorio. Aquí lanzan recomendaciones que son obvias, como evitar concentraciones desordenadas en zonas forestales que no están preparadas para grandes afluencias y no encender fuego bajo ninguna circunstancia.
Entre los vecinos el sentimiento es compartido, puesto que están viendo que hay muchos factores de riesgo que van a llegar a su entorno en ese día. En la sierra madrileña, que ha sido duramente castigada por los incendios en estas últimas semanas, colectivos como la plataforma vecinal “Monte en Pie” se han concentrado para protestar contra la organización de eventos masivos en la naturaleza.
En esta línea, los vecinos celebran la cancelación de algunas de estas citas que se han organizado en ambientes rurales y advierten de la gran irresponsabilidad que supone congregar multitudes entre arbolado y pasto seco. Su lema resume perfectamente el sentir de estas comunidades: el eclipse dura unos minutos, pero las consecuencias de un incendio duran décadas.
Lo que hay que hacer. De cara al gran día, la recomendación de la Comisión Interministerial apunta a que está expresamente prohibido encender fuego y se desaconseja por completo aparcar sobre vegetación. Las autoridades piden a la población que los mapas de riesgo de la AEMET se conviertan en la brújula para planificar la observación, instando a los ciudadanos a quedarse en entornos urbanos o seguir el evento desde casa si las zonas forestales cercanas se encuentran en riesgo extremo.







