La Comisión Europea ha presentado EU KIDS Act, una propuesta de Ley que establece estrictas normas de seguridad, controles parentales, normas de privacidad y la medida más llamativa: prohibición de acceso a las redes sociales a menores de 13 años.
Muy, muy esperada. Y, en nuestra opinión, imprescindible para cuidar la salud mental de nuestros peques y adolescentes y una seguridad en línea que hoy por hoy no está garantizada en unas plataformas de redes sociales donde la peor calaña humana ha encontrado un auténtico filón. Una ‘selva digital’ donde la difusión de mensajes de odio, violentos, racistas, machistas o xenófobos están a la orden del día. También se utilizan para introducir estafas y malware, cuando no para actos delictivos todavía más graves como los relacionados con la pedofilia. Otra problemática son los bulos y la desinformación, incluyendo la manipulación del funcionamiento de las mismas plataformas de redes, al enfocar los algoritmos hacia determinados intereses políticos con el objetivo de socavar los procedimientos democráticos legítimos.
Aunque las regulaciones chocan frontalmente contra los intereses del poder y del dinero, hemos llegado a un punto donde la situación exige medidas. Hay que decir que este tipo de normativa ha sido solicitada repetidamente y desde hace años por grupos de padres, educadores y profesionales de la salud. Si Australia comenzó este tipo de normativa, en Europa hay un gran debate, con normativas en desarrollo en Francia o España entre cinco países que formaron la llamada «Coalición de los Dispuestos Digitales» para avanzar de forma coordinada en la aplicación de una regulación más estricta, rápida y eficaz.
EU KIDS Act, una norma imprescindible
La normativa europea de protección a la infancia en Internet es el resultado de todo ello y se propone como medida de consenso para que los chicos europeos no tengan regulaciones diferentes según donde vivan, explicó la presidenta de la Comisión Europea: «Internet no conoce fronteras. Los países están adoptando sus propios límites de edad y normas, lo que daría lugar a un mosaico de leyes: un menor protegido en un país y no en otro».
El proyecto de ley se ha elaborado con base en las opiniones de un panel de más de 60 expertos y no solo abarca las redes sociales, sino también las plataformas para compartir contenido, los juegos en línea, los chatbots, los asistentes virtuales con IA y también las tiendas de aplicaciones.
Y otra cuestión importante. Las tecnológicas serán verdaderamente responsables (y no como hasta ahora) del contenido de sus plataformas, con multas por incumplimiento que pueden alcanzar hasta el 6% de su facturación anual. «Hoy, nuestros hijos interactúan con las tecnologías más sofisticadas jamás creadas. Tecnologías que nunca se diseñaron pensando en su bienestar. Nuestra Ley KIDS invierte la carga de la prueba: ahora corresponde a las plataformas demostrar que son seguras desde su diseño. Y devolvemos a los padres el control, brindándoles las herramientas para ayudar a sus hijos a desenvolverse en un mundo digital más seguro», ha explicado en el anuncio la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Aunque el proyecto sigue siendo eso, una propuesta, las intenciones son claras. El Parlamento Europeo y el Consejo deberán aprobar un borrador que a falta de cambios puntuales se estructura en los siguientes cuatro pilares:
1. Retraso de acceso
La Ley KIDS de la UE propone que los niños solo puedan crear cuentas autónomas en los servicios de redes sociales a partir de los 15 años. Para los niños de entre 13 y 15 años, la propuesta contempla el control parental, permitiendo a los tutores crear minicuentas a las que los menores puedan acceder a través de la cuenta del tutor. Esto les permitiría acceder a redes sociales y plataformas de vídeo adecuadas para su edad. Además, los servicios disponibles en las minicuentas deben incluir medidas de seguridad, como la limitación de contactos sociales y del tiempo de pantalla a una hora diaria, reconociendo el papel fundamental de los tutores en el fomento del desarrollo autónomo y seguro de sus hijos en el entorno digital.
Los niños de entre 3 y 13 años no pueden acceder a las redes sociales, pero sí a servicios de vídeo especialmente diseñados para ellos a través de cuentas gestionadas por sus tutores. Para ello, las plataformas deben ofrecer a los padres o tutores una herramienta sencilla para restringir el uso del dispositivo del adulto a dichos servicios infantiles cuando se lo presten a los niños, y limitar la exposición del niño a un máximo de una hora al día.
2. Seguridad desde el diseño
EU KIDS Act impone una serie de obligaciones a todos los servicios en línea que ofrecen servicios de redes sociales, intercambio de vídeos, videojuegos en línea, asistentes de IA y chatbots a usuarios menores de 18 años. Estas medidas incluyen la prohibición de funciones adictivas y de sistemas de recomendación basados en perfiles que arrastran a menores a un laberinto de contenido dañino. También prohíben el desplazamiento infinito sin puntos de pausa, los trucos de recompensa y las notificaciones push durante las horas de sueño, así como el contacto no solicitado de desconocidos. Además, los asistentes virtuales y los chatbots deben estar desactivados por defecto y no pueden simular relaciones interpersonales que generen dependencia emocional.
Los perfiles de menores deben ser privados por defecto, con la geolocalización, la cámara y el micrófono desactivados. Los servicios en línea también deben ofrecer formas sencillas para que los menores bloqueen y silencien a los usuarios, herramientas eficaces de gestión del tiempo y sistemas de recomendación seguros que puedan controlar, ajustar y reiniciar.
3. Garantía de edad
Los servicios en línea y las tiendas de aplicaciones deben utilizar herramientas de verificación de edad. Pueden, por ejemplo, usar la aplicación de verificación de edad de la UE, que no almacena documentos de identidad ni datos biométricos, cumpliendo así con las máximas garantías de privacidad. Los Estados miembros participarán activamente en la creación de este ecosistema.
Además, se exigirá a los proveedores de servicios de redes sociales y plataformas para compartir vídeos que realicen una verificación de edad cuando un usuario abra una nueva cuenta. En lo que respecta a las cuentas existentes, los proveedores deben estimar la edad del usuario basándose en indicadores indirectos razonables (por ejemplo, la fecha de creación de la cuenta o los datos de la tarjeta de crédito).
4. Aplicación efectiva
La propuesta invierte la «carga de la prueba», haciendo que los grandes proveedores de plataformas en línea sean responsables de demostrar que sus servicios son «seguros desde el diseño». Estarán obligados a presentar un plan de cumplimiento a la Comisión y a un auditor independiente que deberá evaluar exhaustivamente el nuevo servicio, característica o funcionalidad. La Comisión podrá solicitar al proveedor que proponga medidas correctivas si, basándose en el informe del auditor, considera que el plan de cumplimiento presenta alguna deficiencia.
El marco de aplicación se basa en las estructuras ya existentes en virtud de la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Inteligencia Artificial, aprovechando los mecanismos establecidos y la experiencia existente. La propuesta introduce procedimientos de aplicación acelerados contra los proveedores en caso de incumplimiento de la Ley de Protección de la Infancia contra los Niños (EU KIDS Act), en los que la Comisión deberá concluir las investigaciones en un plazo de 90 días.
Próximos pasos de EU KIDS Act
La propuesta legislativa se ha presentado al Parlamento Europeo y al Consejo con vistas a iniciar el proceso legislativo para su examen y aprobación. Dada la clara necesidad de una actuación urgente e integral a nivel de la Unión, es fundamental que la ley se apruebe con rapidez, dicen sus promotores.
La propuesta actual se basa en el informe y las recomendaciones de un panel formado por 60 expertos, incluyendo representantes de organizaciones de la sociedad civil, representantes juveniles, padres, educadores, psiquiatras infantiles, especialistas en salud pública, neurólogos y especialistas en tecnología.
Según la Comisión, la propuesta refleja las crecientes demandas para una mayor protección de los niños en línea, ya que el 92 % de los europeos considera que la necesidad de reforzar aún más la protección de los niños y jóvenes en línea es una prioridad política fundamental, ya sea frente al ciberacoso, la exposición a contenido dañino, el diseño adictivo u otros riesgos.
Propuesta EU KIDS Act (PDF)
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