IA detecta un raspón de 2.5 centímetros y Hertz cobra 440 dólares
La utilización de inteligencia artificial para inspeccionar automóviles de alquiler está generando controversia en Estados Unidos. Un cliente de Thrifty, empresa perteneciente a Hertz, recibió un cobro de 440 dólares después de que un sistema automatizado detectara un pequeño raspón en una de las ruedas del vehículo que acababa de devolver en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta.
El caso ocurrió cuando Patrick, nombre con el que fue identificado el conductor, entregó un Volkswagen que había utilizado durante su viaje. El procedimiento parecía haber terminado con normalidad, pero pocos minutos después recibió una notificación informándole que debía cubrir los gastos correspondientes a un daño localizado en la rueda trasera del lado del conductor.
La marca tenía una longitud aproximada de 2.5 centímetros. A pesar de sus reducidas dimensiones, el sistema de inspección consideró que el desperfecto debía ser reparado y la compañía emitió una factura por 440 dólares.
Una factura que incluye reparación y cargos administrativos
El monto cobrado no correspondía exclusivamente al arreglo de la rueda. De acuerdo con el desglose proporcionado al cliente, aproximadamente la mitad de la cantidad se destinaría a la reparación.
La factura también incluía 125 dólares por concepto de procesamiento y otros 65 dólares en gastos administrativos. Estos cargos adicionales elevaron considerablemente el costo relacionado con un daño estético de tamaño reducido.
Patrick recibió la reclamación mediante una aplicación web en la que podía consultar fotografías del vehículo antes y después del alquiler. La plataforma mostraba el raspón detectado y ofrecía distintas alternativas para pagar la cantidad reclamada.
La compañía ofreció un descuento de 52 dólares si el conductor aceptaba la responsabilidad y liquidaba la factura en un periodo de 48 horas. Si realizaba el pago después de ese plazo, pero antes de una semana, la reducción sería de 32.50 dólares.
El cliente decidió no pagar inmediatamente porque consideró que aceptar el descuento también implicaba reconocer la responsabilidad por el desperfecto. Posteriormente intentó comunicarse con Hertz mediante su chatbot y por correo electrónico para expresar su inconformidad.
Así funciona la inspección mediante inteligencia artificial
El raspón no fue encontrado por un trabajador durante una revisión manual. La detección estuvo a cargo de un sistema desarrollado por UVeye, compañía especializada en tecnología para inspeccionar vehículos mediante cámaras, sensores y algoritmos de aprendizaje automático.
En abril de 2025, Hertz anunció una alianza con UVeye para incorporar esta tecnología en diferentes instalaciones de Estados Unidos. Uno de los primeros lugares seleccionados fue precisamente el aeropuerto de Atlanta.
Los vehículos pasan por una estructura equipada con cámaras de alta resolución que captura imágenes de la carrocería, cristales, neumáticos y parte inferior. Los algoritmos comparan el estado del automóvil al inicio y al final del alquiler con el propósito de identificar cambios o daños.
Según Hertz, el sistema busca complementar las inspecciones tradicionales y hacer que las revisiones sean más rápidas, precisas y transparentes. Las imágenes también permiten documentar el estado del vehículo antes de entregarlo al usuario.
La empresa ha explicado que la tarifa de procesamiento pretende cubrir el costo de detectar y calcular los daños durante el alquiler. El cargo administrativo, por su parte, estaría relacionado con los gastos derivados de gestionar la reclamación.
Otros clientes reportaron cobros similares
El caso de Patrick no es el único relacionado con este sistema. Otro cliente, identificado como Adam Foley, relató que recibió una reclamación después de devolver un automóvil alquilado.
En esa ocasión, la inspección automatizada detectó dos desperfectos: uno en el techo y otro en el guardabarros delantero del lado del conductor. Foley aseguró que al menos una de las marcas era similar al tamaño de una moneda pequeña.
La factura alcanzó los 350 dólares. El cálculo incluía 80 dólares por cada abolladura y 190 dólares correspondientes a gastos administrativos y de gestión. Al igual que en el caso anterior, la compañía ofreció un descuento si el cliente aceptaba pagar rápidamente.
Estos episodios han provocado cuestionamientos sobre la proporcionalidad entre el tamaño de los daños y las cantidades reclamadas. También han generado dudas sobre los mecanismos disponibles para que los usuarios puedan impugnar una inspección automatizada.
Una tecnología que podría extenderse a más países
UVeye describe sus sistemas como una especie de resonancia magnética para automóviles. Su tecnología no solo pretende localizar daños estéticos, sino también detectar posibles problemas mecánicos o de seguridad en pocos segundos.
La compañía ha desarrollado soluciones para automóviles particulares, camiones, autobuses y operaciones de inspección en puertos. También ha expresado su intención de ampliar su presencia en Reino Unido y distintos países de Europa.
La automatización puede ofrecer registros más detallados y reducir las diferencias entre una revisión y otra. Sin embargo, el uso de inteligencia artificial para generar reclamaciones económicas plantea la necesidad de establecer procesos claros de revisión humana y mecanismos accesibles de inconformidad.
Para quienes alquilan un vehículo, estos casos refuerzan la importancia de tomar fotografías y videos antes de abandonar la sucursal y nuevamente al momento de devolverlo. También resulta conveniente revisar neumáticos, cristales, carrocería y bajos, además de conservar cualquier documento relacionado con la entrega.
Hasta el momento, la controversia no se centra únicamente en la capacidad de la inteligencia artificial para identificar un raspón casi imperceptible, sino en la manera en que ese hallazgo se transforma en una factura de cientos de dólares y en las opciones reales que tiene el consumidor para cuestionarla.
Fuentes
Con información de The Drive, Hertz, UVeye, Motorpasión y Xataka.





