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En medio de controversia, OpenAI presentan solución a gran interrogante matemática

Al comienzo de esta semana, el profesor de matemáticas Tristan Buckmaster, de New York University (NYU), y Levent Alpöge, miembro del equipo técnico en Anthropic —la compañía de inteligencia artificial (IA) valorada en $965 mil millones—, anunciaron que habían resuelto la Ecuación de Euler, una de las ecuaciones vinculadas a las de Navier-Stokes.

Pero en su anuncio, Buckmaster denunció conductas poco éticas de parte de Sebastien Bubeck, investigador de OpenAI —compañía de IA con una valoración de $852 mil millones y principal competidora de Anthropic—, quien dirigía directamente el esfuerzo de OpenAI por resolver las mismas ecuaciones. El martes, la empresa publicó su propio anuncio afirmando haber encontrado una solución para las ecuaciones de Navier-Stokes. Adelante los puntos importantes de la controversia.

¿Qué son los Premios del Milenio?

El Instituto Clay de Matemáticas (CMI por sus siglas en inglés) es una institución enfocada en promover la investigación y desarrollo de las matemáticas puras, avanzadas y fundacionales. Estas son las matemáticas más abstractas y complejas pero sus avances pueden tener impacto en el mundo real, particularmente en el sector de ciencia de cómputos y otras tecnologías.

En el año 2000, CMI estableció los Problemas del Milenio: siete premios de $1 millón cada uno para quien —o quienes— lograran resolver alguno de los siete problemas matemáticos elegidos por el comité, varios de los cuales llevaban décadas, y en algunos casos más de un siglo, sin resolverse desde que fueron planteados. Uno de estos problemas es las ecuaciones de Navier-Stokes.

¿Qué son las ecuaciones de Navier-Stokes y cuáles son sus aplicaciones en el mundo real?

Las ecuaciones de Navier-Stokes fueron desarrolladas entre 1822 a 1850 por los matemáticos Louis Navier y George Gabriel Stokes y atienden aspectos de momentum y conservación de masa en los fluidos. Aunque las ecuaciones todavía tienen interrogantes, son utilizadas en sectores como la industria aeroespacial, energía y la medicina, en especial en temas relacionados al flujo sanguíneo.

¿Por qué el momento del anuncio importa?

Durante días circularon rumores de que Anthropic había utilizado uno de sus modelos de inteligencia artificial para resolver uno de los Problemas del Milenio, como antesala a una eventual salida a bolsa y con el objetivo de demostrar el poder y las capacidades de su tecnología.

Sam Altman, fundador de OpenAI, admitió que el interés de la compañía en intentar resolver las ecuaciones de Navier-Stokes surgió precisamente a raíz de esos rumores. OpenAI, al igual que Anthropic, se encuentra en proceso de convertirse eventualmente en una empresa que cotice sus acciones en la bolsa de valores. Según Altman, el esfuerzo para llegar a una posible solución requirió unos 10,000 agentes de inteligencia artificial operando mediante un sistema interno que no está disponible al público. El proceso tomó 88 horas y consumió cerca de 130 billones de tokens.

Sin embargo, la presentación de OpenAI se produjo en un contexto agridulce para la compañía.

Buckmaster, el profesor de NYU, ya había anunciado que él y Apöge habían llegado a una solución a la ecuación de Euler, que está relacionada a las ecuaciones de Navier-Stokes, aunque todavía no estaban listos para presentar sus hallazgos. El rumor de que esto era una operación de Anthropic resultó no ser cierta ya que Apöge estaba trabajando con Buckmaster en su carácter personal y estos matemáticos usaron modelos tanto de Anthropic como de OpenAI para hacer sus investigaciones.

Al anunciar el hallazgo, el profesor de NYU alegó que Bubeck le propuso presentar los resultados junto con OpenAI, pero bajo una condición: excluir a Apöge de la autoría debido a que trabaja para una empresa competidora.

Como Buckmaster y Apöge usaron modelos de OpenAI para hacer sus estudios, Buckmaster también le cuestionó a Bubeck si OpenAI usó datos que el profesor de NYU y Apöge habían generado. Bubeck ha negado categóricamente que su equipo de personas o los agentes de IA hayan utilizado adrede o conscientemente datos de Bubeck y Apöge, pero reconoció la posibilidad de que datos anónimos pudieran haber sido utilizados como entrenamiento.

¿Quién se lleva el crédito?

Todavía no se ha confirmado que la solución que presentó OpenAI es válida, aunque el análisis inicial es prometedor. Pero la compañía ha dicho que no va a solicitar el Premio del Milenio. Por su parte Buckmaster dijo que el galardón les correspondería a los matemáticos Diego Córdoba y Luis Martínez Zoroa porque son los que sentaron las bases para los hallazgos de Buckmaster y Apöge así como del equipo de AI.

En un plano más grande, el método que usó OpenAI ha creado el debate sobre si esto puede llevar a un ambiente de menor colaboración.

n-d.mx