La compañía ChangXin Memory Technologies, conocida como CXMT y principal productora de memoria DRAM en territorio chino, se consolidó como el fabricante de este sector con mayor ritmo de expansión a nivel global durante el segundo trimestre del año 2026. La facturación de la empresa vinculada a la memoria DRAM experimentó un incremento del 716 por ciento al realizar la comparativa interanual con el mismo periodo de 2025. Este notable ascenso financiero vino impulsado por la robusta demanda interna en el gigante asiático, el incremento generalizado en las tarifas de los componentes de memoria y una ampliación sostenida de su capacidad operativa en las plantas de fabricación. Pese a este vertiginoso incremento porcentual, la participación de mercado de la firma se sitúa todavía en torno al 7 por ciento de los ingresos globales de DRAM.
El contexto del sector se encuentra fuertemente influenciado por la alta demanda de infraestructura destinada a la inteligencia artificial. En este escenario, Samsung recuperó la primera posición mundial al acaparar el 39 por ciento de los ingresos en el mercado de DRAM, seguida de cerca por SK hynix con un 26 por ciento y por Micron en la tercera posición con un 25 por ciento. Aunque CXMT se mantiene en el cuarto puesto y a una distancia considerable de los tres líderes tradicionales, su progresión industrial supera con creces la velocidad de sus competidores.
El motor principal de este avance radica en la comercialización de memoria DRAM tradicional orientada a teléfonos inteligentes, servidores, ordenadores personales y diversos dispositivos electrónicos dentro del mercado chino. La compañía ha logrado absorber parte de los huecos de suministro que dejaron libres Samsung, SK hynix y Micron, corporaciones que han desplazado su atención hacia la fabricación de memoria HBM destinada a aceleradores de inteligencia artificial, así como a otros componentes para servidores. Esta situación ha beneficiado de manera directa a la empresa gracias a las directrices de autosuficiencia tecnológica promovidas por Pekín durante los últimos años, las cuales incluyen limitaciones a la adquisición de ciertos componentes extranjeros por parte de corporaciones estatales.
La evolución financiera de la empresa no responde únicamente a un repunte estadístico frente a etapas anteriores de menor actividad. Durante el primer trimestre de 2026, la entidad alcanzó una facturación aproximada de 7.500 millones de dólares, lo que representó un incremento del 719 por ciento respecto al ejercicio precedente. Asimismo, concretó compromisos de suministro superiores a los 7.000 millones de dólares con ByteDance y rebasó los 3.000 millones con Tencent. La escasez global de suministros facilitó que la organización incrementara sus tarifas a grandes compradores como Huawei, llegando incluso a superar los precios de sus competidores surcoreanos en contratos específicos para módulos DDR5.
A estos factores económicos se añade una reciente salida a bolsa mediante la cual la compañía captó unos 8.600 millones de dólares, fondos destinados a respaldar un plan de expansión industrial. En la actualidad, la firma opera dos centros de producción de obleas de 300 milímetros situados en Hefei y otro emplazamiento en Pekín, cada uno con una capacidad operativa cercana a las 100.000 obleas mensuales. Con los desarrollos en marcha en Hefei y Shanghái, sumados a los proyectos para levantar una segunda planta en Pekín, la capacidad total podría superar las 600.000 obleas al mes, un volumen que le otorgaría capacidad para competir en precios con los grandes dominadores del sector.
A pesar de estas cifras, los analistas recuerdan que el gran salto porcentual de CXMT se explica en parte por una base de partida muy inferior a la de sus rivales. Las tres grandes marcas globales continúan controlando de manera conjunta cerca del 90 por ciento de los ingresos mundiales de DRAM, y la práctica totalidad del crecimiento de la firma china se concentra en la memoria convencional, manteniéndose al margen del negocio de la memoria HBM de última generación.
Aunque la organización ya produce memoria HBM y trabaja en el desarrollo de las tecnologías DDR6 y LPDDR6, sus soluciones HBM se encuentran rezagadas por varios años y un par de generaciones respecto a la competencia. Las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos impiden a la empresa adquirir maquinaria de litografía EUV fabricada por ASML, lo que la obliga a depender de procesos basados en litografía DUV y técnicas avanzadas de multipatronado.
De este modo, los gigantes del sector no perciben una amenaza inmediata en el segmento de la memoria HBM, donde operan con comodidad mientras la DRAM convencional representa una fuente de ingresos menor. No obstante, el desafío para los fabricantes tradicionales podría materializarse cuando la demanda de memoria HBM se desacelere y CXMT disponga de la infraestructura necesaria para abastecer por completo la demanda interna de su país.





