lunes, septiembre 7, 2026
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El DLSS 5 resucita el SLI con mejoras brutales

El modder Marcelo Guibout logró revivir las configuraciones SLI gracias a un proyecto llamado Neural Coprocessor y a su add-on MGPU Bridge para ReShade, logrando separar el renderizado tradicional y el DLSS 5 Neural Rendering en dos tarjetas gráficas distintas para recuperar el rendimiento perdido.

NUEVA ESTRATEGIA PARA EL RENDIMIENTO GRÁFICO

El proyecto Neural Coprocessor y su componente MGPU Bridge funcionan de manera exclusiva en juegos con DirectX 12. La dinámica consiste en que una tarjeta gráfica se encarga de renderizar el juego de forma normal y, al concluir cada fotograma, este se manda a una segunda GPU por medio de memoria compartida entre adaptadores. En esta segunda tarjeta se lleva a cabo únicamente el proceso de DLSS Neural Rendering, recordando aquellas épocas de las tarjetas PhysX que se sumaban para las físicas avanzadas.

Mediante este método, MGPU Bridge ubica la tarjeta donde corre el título, genera un dispositivo D3D12 separado en la segunda tarjeta y proyecta la imagen procesada directamente desde esta última, evitando que la GPU principal tenga que calcular redes neuronales o recibir de regreso el fotograma.

PRUEBAS REALIZADAS CON DOS TARJETAS GEFORCE RTX

Marcelo Guibout llevó a cabo sus pruebas principales utilizando el juego The Blood of Dawnwalker a una resolución de 1.920 x 1,080 píxeles, empleando una configuración SLI compuesta por dos tarjetas GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB para probar el DLSS 5.

Al emplear el modo DLAA con el DLSS 5 Neural Rendering apagado, el equipo obtenía entre 67 y 70 FPS, pero la cifra caía a 44 FPS al prender el DLSS 5 en una sola GPU. No obstante, al mandar ese procesamiento a la segunda tarjeta RTX 5060 Ti, el rendimiento se recuperó casi por completo, deshaciéndose de la penalización asociada a la carga neuronal.

Los contrastes se vuelven todavía más notables al bajar la resolución interna. Con el modo Quality se brincó de 54 a 55 FPS hasta llegar a los 91 FPS, al tiempo que el modo Performance mejoró desde los 59 hasta los 106 y 107 FPS. En el escenario más extremo con los gráficos en Ultra Performance, ejecutar el DLSS 5 en la tarjeta principal bajaba el rendimiento a 69 o 71 FPS, mientras que al delegarlo a la segunda GPU se alcanzaron los 157 FPS, lo que representa una mejora cercana al 127% frente al peor escenario con una sola tarjeta. Dicha cifra se acerca al límite de 172 FPS obtenido sin el DLSS 5 Neural Rendering activo, significando una caída de apenas 15 FPS, equivalente a un 9%.

IMPACTO TÉRMICO Y CONSUMO DE ENERGÍA

El procesamiento neuronal opera de manera constante a la resolución de salida, lo que significa que su costo casi no baja al pasar de DLAA a Calidad, Rendimiento o Ultra Rendimiento. Por el contrario, la carga del renderizado tradicional sí desciende rápido al disminuir la resolución interna. Cuando ambos procesos pelean por la misma GPU, el DLSS 5 Neural Rendering consume más tiempo de cada fotograma, opacando la ventaja del escalado.

Quitarle el procesamiento neuronal a la tarjeta principal trajo además un beneficio colateral: la GPU del juego operó 21 grados centígrados más fría al dividir la chamba entre los sistemas de enfriamiento de ambas tarjetas, lo que también disminuyó de forma considerable el consumo de energía. Aunque se trata de código experimental y no de una solución práctica —siendo preferible usar Frame Generation o DLSS Unlocked cuando sea posible—, la prueba demuestra el potencial de esta alternativa.

Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx) 

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