martes, septiembre 8, 2026
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Alerta en redes: El peligro de la foto de los 80

La reciente tendencia viral para transformar retratos personales al estilo de los años ochenta ha llevado a miles de internautas a utilizar ChatGPT y su generador de imágenes DALL-E como una opción más confiable frente a aplicaciones móviles desconocidas, aunque los especialistas en ciberseguridad advierten que esta práctica conlleva riesgos ineludibles sobre la privacidad y el manejo de datos biométricos.

EL TREN VIRAL DE LOS OCHENTA EN LA NUBE

La fiebre por replicar una estética retro en las redes sociales comenzó cuando diversas aplicaciones móviles de edición fotográfica para iOS y Android acapararon la atención pública. Ante la desconfianza que generan estas plataformas de dudosa procedencia, muchos usuarios decidieron recurrir a herramientas de inteligencia artificial ampliamente conocidas para unirse al reto sin instalar software adicional en sus dispositivos móviles.

Cuando una persona sube una selfie a ChatGPT para solicitar una transformación ochentera, la plataforma de OpenAI activa de inmediato dos procesos técnicos fundamentales: la interpretación visual mediante visión por computadora y la creación de un nuevo archivo gráfico. No obstante, este procedimiento técnico implica que las imágenes compartidas queden registradas en los servidores de la empresa.

EL DESTINO DE LAS FOTOGRAFÍAS PERSONALES

A menos que se disponga de una cuenta empresarial del tipo Enterprise o Team, o que el usuario desactive manualmente la función en el menú de configuración, OpenAI se reserva el derecho de utilizar las fotografías subidas y los resultados generados para entrenar a sus futuros modelos de inteligencia artificial. De esta manera, los rasgos faciales y las facciones de los usuarios pasan a formar parte del corpus de datos de la compañía tecnológica.

Para lograr un parecido razonable en la imagen final, el sistema analiza minuciosamente proporciones faciales, tonalidades de piel y estructuras óseas. Aunque la empresa señala que no comercializa perfiles de identificación biométrica con terceros, las imágenes se conservan temporalmente en el historial de chats y en los registros internos por motivos de moderación y seguridad.

DIFERENCIAS CON OTRAS APLICACIONES MÓVILES

A pesar de que ningún almacenamiento en la nube ofrece un riesgo completamente nulo, existe una diferencia fundamental en el modelo de negocio. Las aplicaciones emergentes de edición suelen crearse con el propósito exclusivo de recolectar bases de datos con rostros en alta resolución para monetizarlos mediante publicidad invasiva o venta a terceros.

Por su parte, la organización detrás de ChatGPT no comercializa las fotografías con anunciantes, pero sí las aprovecha para perfeccionar su tecnología de visión artificial. Esto ocurre a menos que el titular de la cuenta modifique explícitamente los parámetros predeterminados de privacidad para evitarlo.

RECOMENDACIONES PARA PROTEGER LA INFORMACIÓN

Los especialistas en ciberseguridad sugieren modificar ciertos ajustes antes de participar en cualquier dinámica visual en la web. En las cuentas gratuitas y Plus, el uso de fotos para entrenamiento viene activado por defecto, por lo que se aconseja apagar esta opción desde el panel de control de datos.

Asimismo, se recomienda borrar el chat específico de manera inmediata tras descargar la imagen generada y evitar bajo ninguna circunstancia subir fotografías de menores de edad. Aunque utilizar herramientas de inteligencia artificial ofrece mayor transparencia que las aplicaciones móviles anónimas, la regla básica de la seguridad informática se mantiene intacta: cualquier archivo que se comparte en la red deja de estar bajo el control absoluto de su propietario.

Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)

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