miércoles, agosto 5, 2026
miércoles, agosto 5, 2026

Lo más visto

spot_img

RElacionado

Casi 5 millones de líneas móviles bloqueadas en México

​La implementación de la nueva normativa sobre el registro obligatorio de líneas celulares en México ha comenzado a generar impactos significativos y medibles en la industria de las telecomunicaciones del país. Tan solo durante el primer semestre del año 2026, México experimentó una reducción drástica de 4.9 millones de líneas móviles activas. Según los datos revelados por la consultora especializada The Competitive Intelligence Unit (The CIU) en su informe titulado Telecomunicaciones Móviles al 2T-2026: De Volumen a Valor en el Proceso de Depuración Regulatoria, la base total de accesos pasó de 162 millones registrados en diciembre de 2025 a 157.1 millones al concluir el mes de junio de 2026. Del total de esta contracción, un total de 1.7 millones de accesos netos se evaporaron únicamente durante el periodo comprendido entre abril y junio.

Este reajuste masivo en el mercado no implica necesariamente una crisis o un hundimiento de la industria móvil nacional. Por el contrario, mientras que la cantidad total de líneas en circulación disminuye drásticamente, los ingresos globales y el gasto promedio por usuario han mostrado un incremento notable. La normativa vigente exige que cada número telefónico esté estrictamente vinculado a la identidad oficial de su usuario, lo que está provocando una limpieza profunda de millones de líneas que operaban sin control, afectando de manera directa al segmento de prepago.

El impacto de esta regulación se concentra de forma casi exclusiva en el mercado de prepago. The CIU estima que este sector acumuló una contracción de 6.3 millones de accesos durante los primeros seis meses del año, lo que provocó que su participación dentro del mercado general disminuyera, pasando de un 83.3% a un 81.7% en un periodo de doce meses. Históricamente, las líneas de prepago se caracterizaban por adquirirse con extrema facilidad y sin requerir ningún tipo de identificación previa por parte del comprador. Ahora, cualquier usuario que desee conservar su número activo debe completar obligatoriamente el proceso de vinculación de identidad.

Esta exigencia gubernamental ha provocado una baja definitiva e irrecuperable en una porción considerable de las líneas móviles de bajo consumo. Dicho fenómeno ya se refleja con claridad en los informes financieros y operativos de los principales operadores de telecomunicaciones que operan en México. Por un lado, AT&T reportó la pérdida de 668,000 clientes de prepago durante el segundo trimestre del año, sumados a otros 541,000 desconectados en los primeros tres meses, acumulando más de 1.2 millones de bajas en este esquema. Por otro lado, Telcel cerró el mes de junio con 68.4 millones de usuarios de prepago, una cifra prácticamente idéntica a la de un año antes, luego de haber dado de baja 482,000 líneas al inicio del año, lo que evidencia que la regulación también frenó por completo el crecimiento de este segmento para la compañía.

No obstante, la paradoja más interesante de este proceso es que la notable reducción en el volumen total de usuarios activos no se ha traducido en una caída de los ingresos financieros para el mercado móvil. The CIU documentó ingresos totales por 97,506 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 5.3% en comparación con el mismo periodo del año anterior. El indicador clave que explica esta transformación económica es el ARPU (Ingreso Promedio por Usuario), el cual ascendió a 151.4 pesos mensuales, reflejando un crecimiento anual del 6.4%, marcando el avance más importante registrado desde el primer trimestre de 2021.

The CIU atribuye este comportamiento positivo a una clara migración de los consumidores hacia planes de mayor valor, al crecimiento sostenido del segmento de pospago y a la eliminación definitiva de las líneas de bajo consumo que no aportaban rentabilidad. De hecho, los servicios móviles globales crecieron un 7.7%, mientras que el consumo de datos aumentó un 5.6%. Los operadores también muestran esta transición en sus bases de datos: AT&T sumó 369,000 clientes de pospago entre abril y junio, y Telcel alcanzó 16.1 millones de usuarios bajo contrato, lo que representa 424,000 contratos más que el año previo.

A pesar de estas cifras, el proceso de regulación está lejos de concluir. A finales de julio, el Gobierno federal informó que existían 68 millones de líneas debidamente vinculadas, pero aún quedaban pendientes aproximadamente 40 millones de líneas de prepago por registrar. Además, la fecha límite original del 30 de junio fue modificada por un esquema escalonado que se extenderá desde el 15 de agosto hasta el 31 de diciembre de 2026, basándose en el último dígito del número telefónico. The CIU anticipa que esta prórroga ayudará a suavizar la caída de líneas en los próximos trimestres hasta alcanzar la estabilización definitiva del mercado. 

n-d.mx