La familia Intel Nova Lake sigue desvelando detalles y, en esta ocasión, gracias a Jaykihn, tenemos buenas noticias para quienes no necesiten comprar el procesador más caro de la gama. Según la última información filtrada, Intel podrá desactivar uno de los clústeres de E-Cores de determinados modelos sin reducir la caché asociada, permitiendo, por ejemplo, que una CPU con 8 x P-Cores, 12 x E-Cores y 4 x LP-E Cores conserve 36 MB de caché L3, exactamente la misma cantidad que la configuración superior con 16 E-Cores. Esto nos deja una serie de procesadores Nova Lake que no dependen de los E-Cores para mantener su caché L3, lo que significará, al menos, no perder FPS, sino más bien ganarlos al poder empujar la frecuencia de sus hermanos, o mantenerla bajando consumo.
La apuesta de Intel a este respecto revela lo implacables que pretenden ser con AMD conscientes de cómo han perdido por completo el mercado del gaming, terreno donde dominaban con mano de hierro. Lo que vamos a ver es una actualización de algo que ya vimos hace meses y que confirma que los azules van a apretar de lo lindo, para ser, al menos, competitivos en todos los segmentos del mercado.
Intel Nova Lake cambia las tornas de las arquitecturas de los azules: la caché L3 de sus CPU no dependerá del número de E-Cores activos
Hasta ahora se esperaba que en los procesadores de 8 x P-Cores Intel bajase desde los 36 hasta los 33 MB de caché L3, ya que perdería un clúster compuesto por cuatro E-Cores en las versiones de gama media-alta. Sin embargo, Intel mantendría habilitados los 3 MB de caché vinculados a dicho bloque, por lo que estaríamos ante una CPU de 24 núcleos con menos capacidad de procesamiento multinúcleo que el modelo de 28 núcleos, pero con el mismo espacio disponible en su último nivel de caché.
Esto resulta especialmente interesante para el rendimiento en gaming, donde disponer de más núcleos no siempre se traduce en más FPS, mientras que una caché L3 más amplia puede reducir los accesos a la memoria RAM y alimentar más rápidamente a los P-Cores. Evidentemente, conservar 3 MB adicionales no va a transformar por sí solo el rendimiento de Nova Lake como arquitectura, pero sí evita que los modelos recortados sufran una segunda penalización después de perder cuatro E-Cores.
Sobra decir que, al venir de las matrices superiores, de los die completos, si Intel mantiene la frecuencia al mismo nivel, la pérdida de los 4 x E-Cores podría dejar unas distancias mínimas entre versiones de las CPU, que, si van acompañadas de un salto de precio mayor al que se producirá en FPS, podríamos estar ante uno de los grandes golpes a AMD.
Los Nova Lake con 4 x P-Cores y 4 x E-Cores también conservarán 18 MB de caché L3
Intel aplicaría la misma estrategia en la parte inferior de la familia. La configuración formada por 4 x P-Cores, 4 x E-Cores y 4 x LP-E Cores mantendría los 18 MB de caché L3 del diseño con 4 x P-Cores y 8 x E-Cores, en lugar de bajar hasta los 15 MB inicialmente previstos.
No todos los Nova Lake seguirán esta regla, pues el modelo con 6 x P-Cores, 12 x E-Cores y 4 x LP-E Cores se quedaría en 27 MB. Inicialmente se habló de 30 MB, pero esta cifra fue posteriormente corregida, indicando que la cantidad de caché dependerá del silicio empleado para crear cada SKU y no de una relación completamente lineal con el número de núcleos activos. Sea como fuere, los motivos no están claros, pero podría deberse al bining concreto desde donde partan los modelos más completos y rápidos, sea por calidad del silicio o simplemente por segmentación de mercado, o quizás ambas.
Esta característica también llegaría a los Intel Nova Lake-HX para portátiles de alto rendimiento. Además, no debemos confundir estos 36 MB de caché convencional con la futura bLLC o Big Last-Level Cache, la tecnología con la que Intel pretende plantar cara a los Ryzen X3D de AMD. Algunos Nova Lake podrán combinar ambas soluciones, pero conservar la caché L3 al desactivar E-Cores no significa automáticamente que el procesador incluya bLLC. Evidentemente no son excluyentes entre sí.
Intel todavía no ha confirmado la gama comercial ni las especificaciones definitivas de sus futuros Core Ultra 400, pero esta decisión puede convertir sus configuraciones intermedias en alternativas bastante más atractivas para gaming, al permitir pagar por menos núcleos sin renunciar a toda la caché del silicio superior. Sea como fuere, Nova Lake tendrá una ventaja sustancial frente a sus predecesores en cuanto al ratio de caché L3 y E-Cores, al menos, en una gran cantidad de modelos, y eso es una gran noticia para los jugadores y entusiastas.
La entrada Intel no recortará la caché de algunas CPU Nova Lake: sus modelos con 8 P-Cores y 12 E-Cores conservarán 36 MB de L3 para impulsar el rendimiento en juegos aparece primero en El Chapuzas Informático.







