El juego online se ha convertido en una parte fundamental del gaming actual, de eso no hay ninguna duda. Hace años vivimos el auge del multijugador en local (conectando varios mandos al PC, turnándonos en juegos por turnos usando el mismo teclado o montando una LAN party), pero todo cambió con la explosión de Internet en el mundo del gaming.
Surgió una nueva forma de jugar: el modo online, que nos permite competir o cooperar con personas de todo el mundo en tiempo real, sin compartir físicamente la pantalla. Esto abrió la puerta a experiencias cada vez más completas y desafiantes, pero también introdujo nuevos retos, y nuevos requisitos técnicos.
Para lograr la victoria en nuestros juegos online favoritos no basta con tener habilidad y un buen PC, también necesitamos una buena conexión a Internet y un router que esté a la altura. De lo contrario, podríamos sufrir problemas, como latencia alta y desconexiones que pueden acabar arruinando nuestra experiencia, y hacernos perder partidas por muy buenos que seamos jugando.
Cómo afecta el router a al juego online
El router es el dispositivo que nos conecta a Internet, se encarga de establecer la comunicación entre nuestro PC y los servidores del juego. A través de esa comunicación enviamos y recibimos paquetes de datos que contienen toda la información de lo que ocurre en la partida (nuestra posición, la de los enemigos, acciones realizadas, etc.). Si el router no es capaz de manejar correctamente ese flujo de datos en tiempo real, surgirán problemas que pueden arruinar nuestras partidas. Estos son los más habituales:
- Problemas de estabilidad: cortes de conexión, cuelgues o reinicios del router bajo carga intensiva (alto flujo de paquetes en comunicaciones bidireccionales). Si en mitad de una partida online tu conexión se cae unos instantes, lo más probable es que sufras una derrota (además de frustración). Un router inestable puede ser fatal en juegos competitivos.
- Latencia alta: ocurre cuando hay retrasos notables en el envío/recepción de paquetes, y el famoso ping se dispara. En el juego esto se traduce en que tus acciones se producen y se reflejan con retraso en el juego: disparas, pero el impacto se registra un segundo después, los movimientos de los rivales aparecen a trompicones, estos parecen no recibir daño y ser inmortales… Con latencias elevadas es imposible reaccionar correctamente y todo va a saltos, lo que normalmente supone una derrota segura en títulos donde la rapidez es clave.
Piensa, por ejemplo, en lo que supondrían esos dos problemas en League of Legends, un juego donde la rapidez de reflejos y la ejecución de las acciones en tiempo real son fundamentales para tener posibilidades de ganar la partida. Si se cae tu conexión temporalmente en plena fase de líneas puede que acabes dando una muerte y perdiendo varios minutos de «farmeo». No subirás de nivel y perderás mucho oro, lo que te dejará por detrás, tanto que quizá no puedas recuperarte.
Qué debe tener una buena conexión para disfrutar del juego online
Una buena conexión para jugar online debe cumplir tres pilares importantes: estabilidad, ancho de banda suficiente y baja latencia.
La estabilidad viene dada en parte por el router y en parte por tu proveedor de Internet. Es fundamental que la conexión no tenga microcortes ni fluctuaciones constantes. El ancho de banda, también conocido como velocidad de conexión a Internet, necesario para jugar no es tan alto como mucha gente cree: cualquier conexión de fibra hoy (100 Mbps, 300 Mbps…) tiene un ancho de banda más que suficiente para enviar paquetes de juego. Incluso con 10 Mbps de subida/bajada se puede jugar online perfectamente, porque el consumo de un juego en tiempo real suele ser muy bajo.
Obviamente, si quieres streamear vídeo en vivo mientras juegas o descargar cosas al mismo tiempo sí necesitarás más velocidad, pero para el juego en sí no necesitarás una velocidad de descarga muy alta, así que en este sentido no tienes que preocuparte.
El tercer pilar es la latencia (ping), quizás el más crítico. La latencia se mide en milisegundos y determina el retraso que se produce en la comunicación entre tu equipo y el servidor. Para jugar online sin problemas deberías aspirar a:
- Ping < 40 ms: ideal en juegos de acción en tiempo real (FPS, lucha, battle royale). Por debajo de 20 ms es perfecto.
- Ping < 100 ms: suficiente en juegos más pausados o cooperativos donde los reflejos no lo son todo (MMORPG, estrategia, etc.). Hasta 100 ms suele ser jugable sin demasiado problema en estos casos.
- Ping > 170 ms: empezarás a notar un retraso importante en cualquier juego en línea. Las acciones se sienten “con retardo”. Por encima de 250 ms la experiencia se vuelve injugable en la mayoría de los títulos en tiempo real.
Por tanto, más que tener “muchos megas”, una buena conexión para jugar online debe ser estable y con baja latencia. Afortunadamente, en las redes de fibra modernas es fácil conseguir pings bajos, siempre que nos conectemos a servidores que estén en nuestro continente. Si juegas en servidores de otro continente, la latencia física subirá por la distancia en las comunicaciones (no hay mucho que hacer en este caso para mejorar la situación, salvo elegir servidores más cercanos).
Un router de calidad es tan importante a la hora de jugar online que puede marcar la diferencia entre la victoria y la derrota, y por eso debemos prestarle la atención que se merece.
No todos los routers son iguales, y no todos están preparados para ofrecer una experiencia perfecta en juegos. Esta realidad nos hace preguntarnos algo muy importante, ¿qué debe tener un buen router? Vamos a descubrirlo:
- Una CPU multinúcleo capaz de enrutar de forma rápida todos los millones de bits que mueven al jugar en línea.
- Debe ser capaz de priorizar el tráfico en tiempo real para dar a nuestras sesiones de juego online ese trato preferente que tanto necesita.
- Es importante que sea capaz de ofrecer el rendimiento necesario en todo momento para mantener la latencia en niveles óptimos.
- Una interfaz amigable y fácil de utilizar, que no nos inspire terror a la hora de jugar con las distintas opciones de configuración.
- Debe ser compatible con los estándares de conectividad más avanzados del momento, sobre todo si tenemos pensado jugar mediante conexiones sin cable.
- También debe recibir soporte y actualizaciones que lo mantengan protegido, y que mejoren su rendimiento y sus capacidades.
Los routers FRITZ! de AVM cumplen con todos estos requisitos, ya que incorporan los estándares y tecnologías más avanzados, utilizan hardware de primer nivel y vienen con FRITZ!OS, un sistema operativo de última generación exclusivo de sus routers que nos permite acceder de una manera sencilla a diferentes opciones de configuración.
Podemos encontrar muchas opciones interesantes en el catálogo del fabricante alemán, pero sin duda el que más destaca por relación precio-prestaciones es el FRITZ!Box 7690, ya que es compatible con Wi-Fi 7, ofrece un valor muy interesante para usuarios exigentes que quieren disfrutar de la mejor experiencia en sus juegos online, y está a años luz del clásico router que nos proporcionan las operadoras.
¿Cable o Wi-Fi, se puede jugar online competitivo sin cables?
Hasta hace unos años, la respuesta para jugar online era simple: mejor por cable, siempre. Y en parte sigue siendo cierto, porque la conexión Ethernet ofrece la latencia más baja y estable (sin pérdida de paquetes, 1 ms de retardo interno) y no depende de factores ambientales. Sin embargo, con la llegada de los estándares Wi-Fi 6 y Wi-Fi 7, jugar por Wi-Fi sí es perfectamente viable siempre que tengamos un buen router y una buena señal.
Con Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7 se han mejorado muchos aspectos críticos en la conexión inalámbrica: reducen la latencia gracias a OFDMA y tienen mejor programación de la carga de trabajo, gestionan mejor entornos con múltiples dispositivos conectados y son mucho más estables frente a interferencias. El Wi-Fi 5 (802.11ac) sigue siendo viable, pero comparado con esos nuevos estándares ha quedado obsoleto.
Para jugar sin cables, lo ideal es contar como mínimo con un router Wi-Fi 6E de calidad, ya que nos permitirá conectarnos a la banda de 6 GHz, más rápida, con menos latencia y menos saturación, aunque lo ideal es Wi-Fi 7.
Dicho esto, es cierto que jugar por cable sigue siendo la mejor opción cuando es posible, sobre todo porque elimina variables que pueden afectar a la experiencia de uso. Un PC o una consola conectados por Ethernet directamente al router tendrán siempre la mínima latencia posible y sin interferencias de por medio. Sin embargo, no siempre es posible jugar conectados por cable, y es ahí donde entra en juego todo lo que os acabamos de contar.
Por otro lado, también es verdad que cada vez tenemos más dispositivos de juego inalámbricos. En este sentido podemos destacar el papel que juegan las consolas portátiles, como la Steam Deck y la Nintendo Switch 2, y los portátiles gaming, que muchos usuarios adoptan como sustituto definitivo de un PC gaming. Con esta realidad, las mejoras de gestión de entornos mutidispositivo que ha introducido Wi-Fi 7 marcan una gran diferencia.
No te olvides de algo muy importante, y es que un buen router compatible con Wi-Fi 6E puede ser mejor que un router de baja calidad compatible con Wi-Fi 7. El valor de un router no se define únicamente por su estándar inalámbrico, sino también por la calidad de sus componentes, por las tecnologías que soporta y por sus características.
Cómo mejorar tu conexión para disfrutar como un profesional del juego online competitivo
El rendimiento de tu conexión a Internet depende de muchos factores: el router, la calidad del servicio de tu ISP, los componentes de tu PC/red, el cableado, e incluso el entorno (interferencias, saturación de señal en tu zona).
Si quieres asegurarte de que tu conexión está totalmente optimizada para ofrecerte la mejor experiencia en cualquier juego online, echa un vistazo a estas recomendaciones y ponlas en práctica. Te ayudarán a mejorar el rendimiento y a reducir la latencia, para que puedas jugar como un auténtico profesional:
- Ajusta bien la orientación de las antenas externas, en caso de que tu router disponga de ellas. Puedes orientarlas en la dirección de la habitación a la que quieras que llegue mejor la señal.
- Actualiza los drivers de tu tarjeta de red o placa base, en caso de que esta venga integrada en ella, y actualiza también tu router. Algunos fabricantes, como AVM, lanzan actualizaciones periódicas que introducen mejoras muy importantes tanto en términos de seguridad como de rendimiento, y traen también nuevas funciones.
- Si tu router no gestiona de forma automática el uso de los canales menos saturados debes hacerlo tú de forma manual a través del menú de configuración. Es importante en conexiones inalámbricas.
- Utiliza los estándares Wi-Fi 6E o Wi-Fi 7 en la banda de 6 GHz siempre que sea posible, o en la de 5 GHz en caso de que no tenga soporte de la anterior.
- Mantén protegida tu red inalámbrica y utiliza contraseñas seguras para evitar que puedan colarse intrusos.
- Revisa la presencia de aplicaciones en segundo plano que puedan estar consumiendo recursos de red en los dispositivos que tienes conectados a Internet, y ciérralas si es necesario.
- Prioriza tu PC Gaming para que este tenga disponibles la mayor cantidad posible de recursos de tu conexión a Internet. Los routers FRITZ!Box implementan esta función y nos permiten configurarla de una manera muy sencilla.
- Utiliza cableado y componentes acordes a tu conexión a Internet, y también a tu router.
- Si tienes problemas por culpa del alcance de la señal inalámbrica en la habitación donde juegas puedes recurrir a un repetidor Wi-Fi o a un dispositivo PLC. Ambos te permitirán ampliar el alcance de la señal, y podrás disfrutar de una buena experiencia con tus juegos favoritos. Si vas a optar por un repetidor asegúrate de que este soporta al menos Wi-Fi 6.
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