LA INDUSTRIA DE LOS VIDEOJUEGOS BUSCA NUEVOS RUMBOS ANTE COSTOS IMPAGABLES
En los tiempos recientes se ha vuelto muy común que un videojuego de categoría triple A (AAA) requiera una lana tremenda, llegando a costar cientos de millones de dólares, una cifra que de plano pocos estudios en Occidente pueden soportar a largo plazo. Mientras una parte del sector confía en que la Inteligencia Artificial sirva para bajar los gastos, la mera realidad apunta a que las grandes editoras van a empezar a mandar sus chambas a un país que trae un crecimiento bárbaro: la India.
EL ABISMO FINANCIERO ENTRE OCCIDENTE Y LA INDIA
Varun Mayya, quien es cofundador del estudio indio AEOS Games, le echó un vistazo a esta bronca durante una entrevista con el canal Kiwi Talkz, donde se puso a analizar el impacto que tiene ahorrar en la producción. El directivo, mero petate a cargo de Unleash the Avatar —catalogado como el primer juego AAA hecho en la India—, soltó que los juegos ahorita salen carísimos de hacer. Comentó que si el costo de un título se desploma de 100 millones a 10 millones de dólares, eso cambia totalmente el panorama.
De acuerdo con lo platicado por Mayya, tomando en cuenta un presupuesto total de 10 millones de dólares, la pura etapa de desarrollo técnico agarra cerca del 25 por ciento. Esto quiere decir que armar un videojuego en tierras indias se traduce en un gasto real de tan solo 2,5 millones de dólares para lograr una calidad similar a la de los gabachos o europeos. Esta situación deja dos caminos muy claros: por un lado, se dispara la subcontratación con estudios de aquel país y, por el otro, se abre la chanza de que los desarrollos locales le pasen ese ahorro al consumidor.
LA HORA DE LA SUBCONTRATACIÓN Y EL PRECIO AL PÚBLICO
El mandamás aclaró que si una compañía occidental contrata chamba afuera para rifarse con la animación, el diseño gráfico o los efectos visuales (VFX) en la India, está pelón que ese ahorro se refleje en una rebaja para la banda, ya que los precios se van a mantener entre los 70 y 80 euros en las tiendas.
A pesar de esto, los estudios 100 por ciento indios sí tienen con qué competir tirando los precios hacia abajo. Mayya afirmó que los juegos de la India andan saliendo entre 25 y 30 dólares, pero se sienten con tanto contenido y tanto cariño metido que no le piden nada a uno de 70 u 80 dólares. Un claro ejemplo es Unleash the Avatar, proyecto que podría caer en el mercado europeo a un precio competitivo de 50 euros.
Este rollo no es nada nuevo ni anda suelto por ahí. Monstruos de la industria como Rockstar Games ya armaron oficinas gigantescas en esa región; nomás para que se den una idea, Rockstar India cuenta con un ejército de 1.600 desarrolladores que le están metiendo duro al esperado Grand Theft Auto VI.
RETOS TÉCNICOS Y EL VALOR DEL TALENTO CREATIVO
Aun con todo el potencial que se ve en el horizonte, los desarrolladores locales se topan con pared debido a la escasez de recursos culturales dentro de las tiendas de motores gráficos. Mayya señaló la falta de elementos temáticos en plataformas como Fab (la tienda de recursos de Unreal Engine), donde abunda la estética occidental o japonesa por encima de las opciones indias. Sobre el contenido automatizado, fue tajante al decir que hay recursos hechos con IA que parecen pura basura.
Debido a estas trabas, en AEOS Games han tenido que aplicar la fotogrametría para escanear escenarios reales del mundo. A futuro, Mayya visualiza un escenario donde los creadores independientes de cualquier rincón del planeta armen los conceptos y la jugabilidad principal, mientras que le pasan la estafeta del desarrollo técnico a los estudios en la India para no arriesgar tanta lana al inicio.
Con todo y la tecnología, el creativo dejó en claro que la lana y las herramientas no lo son todo en este negocio. Recordó que los videojuegos no son cualquier programa de computadora y todavía exigen dosis descomunales de creatividad, mencionando que imprimir palabras en papel es fácil, pero se necesita a alguien como J.K. Rowling imaginando el próximo Harry Potter y armando todo ese universo fantástico en su cabeza.
Por: Redacción Noticia Digital.





