En la mayoría de los casos México es un mercado de precios. Nos referimos a que si existen dos productos que aparentemente son similares, el del precio más bajo normalmente es el elegido y, en el caso de las llantas del coche, sin en lugar de gastar 2,000 pesos por una llanta, encuentra otra opción por 900 pesos, la lógica nos llevará a la más barata.
Si te das una vuelta por algunos distribuidores de llantas multimarca, o en el área de coches en el supermercado, notarás que la presencia de neumáticos bajo la firma Bridgestone, Michelin o Pirelli ha disminuido, dando paso a marcas de llantas de origen chino que en la vida habíamos escuchado o visto y que, de acuerdo con Expansión, por primera vez en la historia ya dominan la mitad de las ventas de neumáticos en nuestro país.

Del mismo modo que ha sucedido por los coches, motocicletas o scooters, los fabricantes chinos de llantas dejaron los lugares más recónditos de las bodegas y ya está presentes en los exhibidores principales. En el caso de los autos y motos, la transición fue rápida y visible, con agencias nuevas en cada esquina, SUV a precios accesibles y consumidores curiosos.
Pero en el caso de las llantas, si bien el cambio ha sido un tanto discreto, lo cierto es que ha sido contundente. Expansión señala que, en la actualidad, cerca del 45% de los neumáticos de vehículos ligeros son chinos, porcentaje que se eleva al 80% en el caso de llantas para camiones, según datos de la Cámara Nacional de la Industria Hulera.

Ante ello, los fabricantes de llantas de toda la vida ya se enfrentan a un arsenal de marcas desconocidas, que juegan en el mercado con la cata del precio bajo, en donde la diferencia en el costo puede ser de hasta el 40%.
La consecuencia es que los gigantes globales de llantas están reduciendo su participación, mientras que los fabricantes asiáticos, sin representación local formal, dispararon sus ventas. Sin embargo, de acuerdo con los principales fabricantes de llantas globales, el problema radica en que el consumidor aún no percibe el valor real de un neumático de alta gama.

Para los gigantes de las llantas, el reto implica defender el terreno premium y convencer al consumidor de que lo barato puede salir caro, mientras que, para los chinos, si existe un diferencial de precio, la ola seguirá rodando.
Finalmente debemos considerar que, aunque la comercialización de las llantas chinas en México es legal bajo la lupa de la NOM-086, que solo solicita que la llanta no explote, pero no evalúa su desempeño, representan un retroceso en seguridad activa.
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La noticia
Casi la mitad de las llantas en México ya son chinas. Hay un problema: pocas funcionan bien
fue publicada originalmente en
Motorpasión México
por
Pablo Monroy
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