La técnica de manejo sobre dos ruedas que asegura que el freno posterior no tiene como propósito principal detener el vehículo, sino otorgar estabilidad y direccionalidad, ha generado una fuerte discusión en el ámbito del motociclismo, siendo Rodolfo Martínez, especialista en conducción e instructor en plataformas digitales, uno de sus principales defensores para lograr trazos más precisos, suaves y estables.
LA VERDAD DETRÁS DEL FRENO POSTERIOR
Es un hecho que numerosos conductores de motocicletas emplean el pedal trasero únicamente para apoyar una detención de emergencia o de plano lo ignoran durante sus trayectos cotidianos. Sin embargo, al comprender el impacto real que tiene sobre la estabilidad y el rumbo del vehículo, se convierte en un recurso invaluable para negociar los virajes con mayor fluidez, sencillez y exactitud, siendo esta su finalidad principal.
Ningún especialista sostiene que el freno trasero supere en potencia al delantero, ya que se trata de una idea completamente falsa. En situaciones de detención drástica, el peso y la mayor parte de la capacidad de frenado recaen indiscutiblemente en el eje delantero, un principio físico que no admite discusión entre los profesionales del manubrio.
ESTABILIDAD Y CONTROL EN LAS CURVAS
El planteamiento expuesto por el especialista señala que al accionar con sutileza el freno posterior justo al momento de ingresar a un viraje, se provoca una disminución casi imperceptible en la velocidad de la rueda de atrás. El objetivo de esta maniobra no es detener la marcha, sino generar un efecto estabilizador que facilite la inscripción de la moto en la curva.
Al ejercer una presión constante y muy ligera, se logra que el vehículo se asiente correctamente sobre el asfalto, evitando que se abra de trayectoria y permitiendo que la vuelta se ejecute con un menor esfuerzo físico. La dinámica se asemeja al funcionamiento de un timón: mantener este leve frenado al iniciar la inclinación provoca que la parte trasera colabore de manera activa, logrando que la unidad entre al giro de un modo mucho más natural y progresivo.
LA IMPORTANCIA DE LA TÉCNICA CONTINUA
El secreto de esta maniobra radica en no limitarse a presionar el pedal un instante para soltarlo de inmediato, sino en sostener dicha presión a lo largo de toda la curva, prácticamente hasta el momento de la salida. Con este soporte constante, la estructura del vehículo tiende a asentarse hacia el interior del giro, facilitando notablemente el trazo correcto.
El inconveniente surge debido a la tendencia natural de las personas a simplificar los conceptos en exceso. Quien escucha que el freno posterior se utiliza para trazar curvas suele asumir erróneamente que el freno delantero pierde su relevancia, lo cual está lejos de la realidad. Así como existen múltiples herramientas de manejo que no resultan obligatorias pero elevan la calidad de la conducción, esta técnica representa un recurso avanzado para mejorar el dominio sobre el asfalto.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





