El mercado de los vehículos eléctricos en México experimentó la llegada del Renault Kwid E-Tech hace unos años como una de las opciones más accesibles, un modelo que en Europa se comercializa bajo la marca Dacia con la denominación Spring, la cual acaba de presentar una nueva generación con modificaciones estructurales tan radicales que su regreso al territorio mexicano y su continuidad dentro del portafolio de la marca del rombo se ven sumamente complicados.
ORIGEN EUROPEO Y NUEVA PLATAFORMA
La primera iteración que pisó suelo mexicano se fabricó en China gracias a una alianza estratégica con Dongfeng. Con el propósito de esquivar los aranceles a la importación desde el gigante asiático, la compañía decidió trasladar la manufactura de este nuevo relevo generacional a Europa.
Para lograrlo, el vehículo se construyó sobre una plataforma desarrollada por Renault que también compartirá el futuro Twingo E-Tech. Debido a este cambio radical en la arquitectura, la nueva generación no conserva ningún elemento en común con su antecesor, desvinculándose por completo de la familia Kwid.
DISEÑO Y REDUCCIÓN DE COSTOS
En cuanto a sus dimensiones, este nuevo modelo creció ligeramente, pero logró mantener la báscula en los 1,212 kilogramos. Su carrocería adoptó la silueta de un hatchback subcompacto tradicional, dejando atrás los elementos de diseño inspirados en el segmento de los SUV.
Para contener el precio final, la cabina recurre de manera extensiva a plásticos duros en dos tonos, asientos tapizados en tela y equipamiento esencial que incluye aire acondicionado y asistentes avanzados de conducción. Ofrece un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas, una pantalla táctil central de 10.1 pulgadas para las variantes más equipadas y una cajuela con una capacidad de 337 litros. Los detalles económicos se aprecian en el uso de manijas convencionales, rines de acero con tapones y una antena de radio tradicional.
ESPECIFICACIONES MECÁNICAS Y FUTURO COMERCIAL
El apartado motriz está compuesto por un paquete de baterías de 27.5 kWh y un propulsor eléctrico capaz de generar 80 caballos de fuerza y 129 lb-pie de torque. Esta configuración se ideó específicamente para trayectos urbanos, ya que su velocidad punta se limita a los 130 km/h y ofrece una autonomía estimada de 250 kilómetros por carga completa.
La línea de ensamblaje de este vehículo se estableció en Eslovenia, lo que le permite calificar para diversos apoyos gubernamentales en territorio europeo, donde su costo base se ubicará por debajo de los 20 mil euros —aproximadamente 393 mil pesos—, cifra que disminuirá aún más al aplicar los subsidios locales. No obstante, debido a su nueva procedencia europea y a los costos asociados, el modelo ya no llegará a México bajo el logotipo de Renault, por lo que el Kwid E-Tech dejará de comercializarse definitivamente en cuanto concluya el ciclo comercial de la generación previa que salió del mercado mexicano hace algunos meses.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





