Los que pasamos ocho o diez horas delante del ordenador lo sabemos bien. Primero avisa el cuello, luego los hombros y al final la zona lumbar, y un día te das cuenta de que la silla que compraste para salir del paso ya no da más de sí. Una mala postura mantenida durante meses acaba pasando factura, por eso la silla es de esas compras que conviene no dejar para el final cuando montas el puesto de trabajo, en casa o en la oficina.
HBADA plantea dos respuestas distintas a ese problema. La E3 Pro lleva la regulación manual muy lejos a un precio contenido, con una cantidad de ajustes que no es habitual por lo que cuesta. La X7 va un paso más allá y convierte la silla en un dispositivo inteligente, con un lumbar que se ajusta solo, masaje, calor y ventilación en el asiento.
Según la propia compañía, HBADA fabrica sillas desde 2010, empezó con sillas de ordenador de ángulo regulable, en 2016 dio el salto fuera de China y hoy vende en más de cien países, con más de diez millones de usuarios. La E3 Pro es seguramente su modelo más conocido y esta edición 2026, que es ya la cuarta generación, retoca buena parte de sus regulaciones. La X7, presentada en 2024, es según HBADA la primera silla ergonómica del mundo con seguimiento lumbar por inteligencia artificial.
Las dos apuntan a quien mira una Herman Miller o una Steelcase pero no quiere pagar lo que cuestan, cada una desde su escalón de precio. En este análisis comparamos a fondo su ergonomía, sus sistemas de ajuste, sus materiales y el tipo de usuario al que se dirige cada una. Empezamos por la E3 Pro y después pasamos a la X7 y a todo lo que añade.
HBADA E3 Pro 2026: regulación manual llevada al extremo
La silla llega en una caja grande pero manejable y el montaje no tiene misterio: una sola persona puede tenerla lista en una media hora. Una vez montada es una silla de malla sobria, con estructura negra o gris, una barra metálica que recorre el respaldo y los mecanismos a la vista. No tiene pinta de silla gaming ni de sillón de dirección, y eso le sienta bien, porque queda igual de bien en una oficina que en el cuarto donde teletrabajas.

Por debajo lleva una base de acero de cinco radios, un pistón de gas de clase 4 certificado por SGS, la categoría más alta en este componente, y ruedas de PA y PU que no hacen ruido en suelo duro. La estructura transmite solidez al sentarse, al reclinar y al moverse con ella, y admite usuarios de hasta 150 kg. Según HBADA, se ha probado para superar los requisitos aplicables de las normas BIFMA, la referencia estadounidense en mobiliario de oficina, con 120.000 ciclos de prueba en reclinado, reposabrazos, pistón y giro, y cuenta con la certificación ergonómica alemana IGR.
Lo más interesante de la E3 Pro está en la espalda. En lugar del típico cojín o de una pieza única que sube y baja, usa un soporte lumbar elástico de tres zonas, un mecanismo patentado según la marca. La pieza central apoya sobre la musculatura que recorre la columna y las dos laterales, que giran 40° por lado, 80° en total, se cierran sobre los costados de la parte baja de la espalda para repartir la presión. El resultado es una sujeción más envolvente que la de un lumbar convencional.

El soporte sube 60 mm para cubrir toda la zona lumbar, de la L1 a la L5, se ajusta 32 mm en profundidad y se mueve 5° con el cuerpo al inclinarse. Acompaña al echarse sobre la mesa y vuelve a apoyar al recostarse, y si se prefiere un apoyo fijo, se bloquea. Justo debajo hay además un apoyo sacro deslizante de 30 mm para la zona S1-S5, la que queda encima del coxis, algo que no se ve mucho a este precio y que tiene sentido, porque es precisamente la zona que más carga cuando se pasan horas sentado.
El reposacabezas es 4D y de doble eje. Sube 40 mm, se desplaza 70 mm adelante y atrás y gira 70°, así que se puede dejar bien colocado tanto para trabajar echado hacia la pantalla como para recostarse a leer o a ver un vídeo. Está pensado para sujetar la zona cervical entre las vértebras C1 y C7.

Los reposabrazos son probablemente lo más llamativo de la silla. HBADA los llama 720° porque tienen dos giros completos de 360°, uno en el cuerpo del brazo y otro en la almohadilla. Además suben 70 mm, avanzan o retroceden 60 mm y se inclinan 39°. Al reclinar el respaldo, le acompañan hasta 40°, así que los codos siguen apoyados al echarse hacia atrás. Resultan muy útiles para escribir, para jugar con ratón o con mando y para esos ratos en los que uno acaba sentado de medio lado.

Asiento y respaldo son de malla CloudMesh, una malla de alta densidad con tejido por zonas para repartir la presión. Frente a la espuma que montan muchas sillas de su rango, transpira mucho mejor, algo que se agradece en jornadas largas.
El asiento va de 46 a 54,5 cm de altura y se regula 50 mm en profundidad, un ajuste que marca mucha diferencia entre cuerpos distintos. El respaldo sube y baja 80 mm y reclina hasta 140° con cuatro posiciones de bloqueo, de los 105° para trabajar recto a los 140° para desconectar un rato. Se cambian con un mando integrado, sin agacharse a buscar palancas, y el mecanismo de equilibrio automático ajusta la resistencia al peso de quien se sienta.

En conjunto, la E3 Pro transmite la sensación de una silla bien construida, estable y sin holguras, con un rango de ajuste que permite adaptarla con precisión a cuerpos muy distintos, que al final es lo que se le pide a una silla como esta.
HBADA X7: la silla que se ajusta sola
Si la E3 Pro pide que aprendas a ajustarla, la X7 plantea lo contrario. Comparte con ella buena parte de la filosofía, con reposabrazos de 720°, reposacabezas 4D y reclinado de hasta 140°, pero añade una capa de electrónica que la coloca en otra categoría. HBADA la presenta como una alternativa a Herman Miller y Steelcase con funciones que esas sillas no ofrecen, y a un precio bastante más bajo.

Su pieza central es el seguimiento lumbar con IA. Un sistema de sensores, un chip de control y un motor lineal detectan los cambios de postura y recolocan el soporte lumbar de forma automática, sin tocar nada. Al echarse hacia delante, el apoyo sigue a la espalda, y al recostarse, se recoloca. El soporte se desplaza 50 mm hacia delante y atrás de forma eléctrica y 45 mm en altura de forma manual, la intensidad se puede elegir entre diez niveles y la función de memoria recuerda la intensidad y el modo preferidos para activarlos al volver a sentarse.
Al principio puede llamar la atención notar que el respaldo se recoloca solo, pero es fácil acostumbrarse y deja de pensar en el lumbar, que es justo lo que se busca. Resuelve el principal inconveniente de las sillas muy regulables, que muchos usuarios nunca llegan a ajustarlas bien.
El segundo gran añadido es el masaje 8D de doble núcleo, con tres niveles de intensidad, que se suma a una calefacción por grafeno de 48 a 58 °C, también en tres niveles. La silla incorpora además una función de luz roja de 640 nm. Son funciones pensadas para los descansos a lo largo de la jornada, sin levantarse de la mesa, y se completan con un recordatorio de sedentarismo que avisa de que conviene levantarse y moverse un poco, algo que cualquiera que haya encadenado horas delante de la pantalla sabe que no está de más.
Para el verano, el asiento incorpora ventilación activa con dos ventiladores de 3.000 rpm que mueven hasta 81.000 cm³ de aire por minuto, en tres niveles, silencioso, equilibrado y turbo, bajo una malla 9C. En una silla que además tiene calor y masaje tiene sentido poder regular la temperatura en las dos direcciones. Todo funciona con una batería de 5.200 mAh, así que la silla no depende de un cable enchufado a la pared mientras se usa. Para recargarla basta con conectar el cable magnético de 1,8 metros, sin necesidad de sacar la batería.
El resto de regulaciones está a la altura. Los reposabrazos repiten el doble giro de 360° de la E3 Pro, con 50 mm de ajuste en altura y un recorrido adelante y atrás de 110 mm, casi el doble, muy útil para quien juega con mando o trabaja con el teclado cerca del cuerpo. El reposacabezas 4D sube 45 mm, se desliza 55 mm y gira 70°. El asiento va de 44,5 a 53 cm de altura y se regula 50 mm en profundidad, el respaldo sube y baja 75 mm y reclina de 105° a 140°, y la estructura visible del respaldo es de aleación de aluminio, lo que le da un aspecto más premium. Incluye además un reposapiernas integrado.
La X7 transmite la misma sensación de solidez que su hermana, sin ruidos ni holguras. Lo que más la diferencia de una silla convencional es que no hay que pensar en ella: se adapta sola a cada postura y deja que uno se olvide de los ajustes.

La X7 está pensada para quien pasa entre ocho y doce horas diarias sentado, como programadores, diseñadores o directivos en remoto, para jugadores y streamers que alternan trabajo y partidas largas y para cuerpos difíciles de ajustar, tanto usuarios grandes y altos como personas de menor estatura a las que un lumbar fijo nunca les cae en su sitio.
Ficha técnica
HBADA E3 Pro 2026
- Dimensiones: 66-71 cm de fondo × 65 cm de ancho × 111-131,6 cm de alto
- Asiento: 51,5 cm de ancho, altura de 46 a 54,5 cm, profundidad de 45 a 50 cm (50 mm de ajuste)
- Respaldo: Altura regulable 80 mm, reclinado de 105° a 140° con 4 posiciones
- Soporte lumbar: Elástico de 3 zonas (L1-L5), 60 mm en altura, 32 mm en profundidad con bloqueo, seguimiento de 5°, laterales con giro de 40° por lado (80° en total)
- Apoyo sacro: Deslizante, 30 mm (zona S1-S5)
- Reposacabezas: 4D de doble eje, 40 mm en altura, 70 mm adelante/atrás, giro de 70°, apoyo cervical C1-C7
- Reposabrazos: 720° (doble giro de 360°), ajuste de altura de 70 mm, 60 mm adelante/atrás, 39° de inclinación
- Tapizado: Malla CloudMesh
- Mecanismo: Equilibrio automático, ajusta la resistencia al peso del usuario
- Base, pistón y ruedas: Acero de cinco radios, pistón clase 4 con certificación SGS, ruedas silenciosas PA+PU
- Usuarios: De 1,55 a 1,95 m, hasta 150 kg
- Certificaciones: Certificación ergonómica IGR; probada según normas BIFMA aplicables (según la marca)
- Colores: Negro y gris
- Garantía: 5 años
- Precio: 519 euros sin reposapiés, 569 euros con reposapiés
HBADA X7
- Dimensiones: 70 cm de fondo × 70 cm de ancho × 105 cm de alto, 38 kg
- Estructura: Respaldo con estructura de aleación de aluminio
- Asiento: 52 cm de ancho, altura de 44,5 a 53 cm (85 mm), profundidad de 40,5 a 45,5 cm (50 mm), ventilación con 2 ventiladores de 3.000 rpm, 81.000 cm³/min, 3 niveles, malla 9C
- Respaldo: Altura regulable 75 mm, reclinado de 105° a 140°, reposapiernas integrado
- Soporte lumbar: Seguimiento lumbar con IA mediante sensores, chip de control y motor lineal, 50 mm eléctrico adelante/atrás, 45 mm manual en altura, 10 niveles de intensidad, memoria de postura
- Masaje y calor: Masaje 8D de doble núcleo con 3 intensidades, calefacción por grafeno de 48 a 58 °C en 3 niveles
- Luz roja: 640 nm
- Reposacabezas: 4D de doble eje, 45 mm en altura, 55 mm adelante/atrás, giro de 70°
- Reposabrazos: 720° (doble giro de 360°), 50 mm en altura, 110 mm adelante/atrás
- Alimentación: Batería de 5.200 mAh, carga con cable magnético de 1,8 m
- Otras funciones: Recordatorio de sedentarismo
- Usuarios: De 1,50 a 1,95 m, hasta 150 kg
- Colores: Gris y negro
- Garantía: 5 años
- Precio: 1.169 euros en gris, 1.329 euros en negro (incluye kit de confort de regalo valorado en 100 euros)
Nuestra valoración
La E3 Pro está pensada para quien pasa muchas horas sentado, programando, diseñando, teletrabajando o jugando partidas largas. Los ajustes de asiento y respaldo la hacen especialmente interesante para gente muy alta o de baja estatura, y el equilibrio automático y el límite de 150 kg amplían bastante el abanico de usuarios. Su único punto débil, si se le puede llamar así, es que requiere un periodo de adaptación. Tiene tantos ajustes que hasta dar con la altura del lumbar, la profundidad del asiento y la posición de los brazos hay que probar un poco. Una vez ajustada, uno se olvida.

En la tienda oficial de HBADA en España la E3 Pro 2026 Edition cuesta 519 euros sin reposapiés y 569 euros con reposapiés. Está disponible en negro y gris, con envío gratuito, 5 años de garantía y 30 días de prueba en casa. Con el código MUYCOMPUTERE3 se consigue un jugoso descuento en la tienda oficial, y también está disponible en Amazon, donde se puede usar el código MCPRE3X7. Por ese dinero ofrece un nivel de regulación que normalmente hay que ir a buscar a sillas bastante más caras, y el lumbar de tres zonas y los reposabrazos de doble giro son lo que más la separa de la competencia.
La X7 juega en otra liga de precio. En la misma tienda cuesta 1.169 euros en gris y 1.329 euros en negro, también con envío gratuito, 5 años de garantía y 30 días de prueba, e incluye de regalo un kit de confort valorado en 100 euros con un vaso térmico, una almohada cervical y un antifaz. Con el código MUYCOMPUTERX7 se consigue un importante descuento en la tienda oficial, y también está disponible en Amazon, con el código MCPRE3X7. Sigue estando por debajo de lo que cuestan las sillas con las que se compara, pero es más del doble que la E3 Pro, así que la pregunta es qué se lleva uno por esa diferencia. La respuesta es comodidad sin esfuerzo: un lumbar que se coloca solo, masaje y calor para los descansos, ventilación para el verano y una silla que recuerda cuándo conviene levantarse.
¿Cuál elegir? La E3 Pro es la opción que prima la relación calidad-precio, para quien quiere un ajuste manual muy completo y no le importa dedicar un rato a dejar la silla a su medida. La X7 es la opción premium, para quien prefiere que el lumbar se adapte solo y valora tener masaje, calor y ventilación integrados en la silla. En los dos casos, HBADA demuestra que no hace falta gastar lo que piden las marcas de siempre para tener una silla que se adapte a ti y no al revés.

Contenido realizado en colaboración con HBADA
La entrada HBADA E3 Pro 2026 y X7, a fondo: dos formas de entender la silla ergonómica se publicó primero en MuyComputer.





