El pasado 8 de septiembre, el gobierno de Australia puso sobre la mesa el borrador de la ley Digital Duty of Care, un proyecto con el que se pretende obligar a las redes sociales a brindarles a todos sus usuarios mayores de 16 años la oportunidad de apagar el feed algorítmico. Anthony Albanese, primer ministro del país, dio a conocer esta propuesta durante una conferencia de prensa realizada en Canberra, donde señaló que se le exigirá a las plataformas tecnológicas implementar herramientas que le otorguen a las personas mayores de edad una alternativa clara, real y permanente sobre lo que consumen en sus pantallas.
De aprobarse esta normativa, las empresas digitales tendrán la obligación de enviar notificaciones a cada uno de sus usuarios, tanto a los nuevos como a los ya registrados. En dicha notificación se les darán dos alternativas: continuar con el feed que cuenta con recomendaciones personalizadas por inteligencia artificial, lo cual requerirá una aceptación explícita, o bien, cambiar a un feed cronológico que muestre únicamente las publicaciones de los perfiles que el usuario sigue. En caso de que las plataformas decidan ignorar estas disposiciones, se enfrentarán a multas millonarias que podrían alcanzar los 109,2 millones de dólares australianos, una cifra que equivale aproximadamente a 78,6 millones de dólares estadounidenses o 73,9 millones de euros.
CONTEXTO Y ANTECEDENTES DE LA NORMATIVA
Australia se ha convertido en el territorio con las leyes más estrictas a nivel global en materia de redes sociales. Hay que recordar que en diciembre de 2025 se implementó la prohibición para que los menores de 16 años pudieran abrir cuentas en plataformas populares como TikTok, Instagram, Facebook y X. Con la llegada de Digital Duty of Care, el gobierno busca dar el siguiente paso, centrándose ahora en proteger la atención de los adultos frente al manejo de los algoritmos.
Los legisladores australianos sostienen que los sistemas de recomendación no son neutrales, sino que están programados para retener a las personas el mayor tiempo posible mediante contenidos diseñados para provocar reacciones emocionales intensas. Al permitir que los usuarios apaguen esta función, se les devuelve el control sobre su interacción digital. Además, el primer ministro advirtió que habrá castigos severos para aquellas empresas que desacaten las nuevas reglas. Este movimiento ocurre poco después de que Meta firmara un acuerdo por 17.100 millones de dólares para solucionar demandas relacionadas con los daños provocados en adolescentes, lo que refleja la creciente presión jurídica sobre el diseño adictivo de las aplicaciones.
CAMBIOS PRÁCTICOS PARA LOS USUARIOS
La dinámica de funcionamiento cambiará radicalmente si la ley entra en vigor. Cada vez que una persona abra aplicaciones como Instagram o TikTok, se encontrará con un aviso en formato pop-up que le pedirá elegir entre el feed con algoritmo o el cronológico. Si el usuario no realiza ninguna selección de manera activa, el sistema establecerá por defecto el orden cronológico, mostrando únicamente el contenido de las cuentas que sigue en el orden en que fue publicado.
Para poder disfrutar del sistema de recomendaciones, el usuario tendrá que seleccionarlo expresamente, lo cual representa un giro total en comparación con el modelo actual, donde el algoritmo es la opción predeterminada. Asimismo, el proyecto de ley estipula que esta decisión debe ser genuina y duradera, evitando que se trate de un simple aviso que se pueda descartar con un toque rápido o que vuelva a aparecer cada vez que se actualice la aplicación. Por su parte, la bancada de los Verdes ha propuesto ir más allá y exigir que cualquier feed basado en inteligencia artificial requiera una aceptación general obligatoria. La senadora Sarah Hanson-Young ha enfatizado la importancia de que los ciudadanos elijan libremente en lugar de estar sujetos a sistemas ideados para mantenerlos enganchados.
DISPOSICIONES DE SEGURIDAD Y RETOS DE IMPLEMENTACIÓN
La legislación también contempla medidas severas para erradicar la difusión de contenidos peligrosos. Se prohibirá material que fomente trastornos alimenticios, conductas delictivas, odio hacia la mujer, pornografía o actividades que representen riesgos graves para las personas. De esta manera, las redes sociales tendrían la obligación de prevenir los daños de manera activa y no limitarse a reaccionar cuando las autoridades se lo señalen.
A pesar de las buenas intenciones del proyecto, existen dudas sobre su aplicación práctica, ya que las plataformas podrían diseñar los avisos de manera que los usuarios pasen por alto la opción de desactivar el algoritmo. El éxito de esta ley dependerá de la firmeza con la que el gobierno de Australia supervise su cumplimiento, aprendiendo de las dificultades que surgieron con la prohibición para menores del 2025. Con este paso, el país oceánico redefine el debate digital, planteando una interrogante directa a la ciudadanía: ¿quieres el algoritmo o prefieres prescindir de él?
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





