miércoles, septiembre 9, 2026
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La razón del retraso del iPhone plegable. 

Tras una eternidad de chismes y habladurías, el tan mentado iPhone plegable por fin salió a la luz. La compañía de la manzana mordida acaba de echar toda la carne al asador con el lanzamiento del iPhone Duo, un celular que, tal y como ya se venía cantando en las filtraciones, presume un diseño en formato pasaporte idéntico al que hemos visto en modelos de Huawei, OPPO, Xiaomi con su Xiaomi 18 Fold, y Samsung. Sí, Apple se tardó un buen rato en subirse al tren de los plegables, mientras que la competencia lleva años duro y dale sacando equipos con este factor de forma. Se le puede echar carrilla a Apple por llegar tarde a la fiesta, y la neta es que tendríamos toda la boca llena de razón. No obstante, esa tardanza es precisely lo que evita que el iPhone Duo parezca un churro de primera generación lleno de defectos; más bien se siente como un artículo bien maduro, pues no tuvieron que batallar con diseños pesados y toscos, pantallas con un doblez bien marcado o bisagras que parecían de cartón. Los de Cupertino se esperaron a que la competencia les hiciera la tarea y les despejara el camino.

LOS SIETE AÑOS QUE LE ABRIERON EL PASO A LA MANZANA

A pesar de que un buen de marcas se han aventurado en el mercado de los teléfonos flexibles, Samsung se pinta sola como el mejor ejemplo para medir cómo han evolucionado estos aparatos. La marca coreana ha lanzado dispositivos plegables año tras año en diferentes formatos, lo que nos ha permitido echarle ojo a los cambios y mejoras generación con generación. Allá por 2018, cuando Samsung soltó el primer Galaxy Fold, el aparato salió con fallas bien graves: pantallas que se ponían al Rambo y se rompían sin ton ni son, una capa protectora que la raza le arrancaba pensando que era micas y una bisagra que dejaba pasar hasta la tierra. El producto estaba tan verde que la compañía tuvo que posponer el estreno para medio apagar el fuego. Por si fuera poco, el diseño estaba más pesado que un ladrillo, la bisagra ni cerraba por completo, la pantalla de afuera traía unos marcos grandísimos y la cámara interior tenía un notch enorme que daba pena.

Si nos echamos un taco de ojo con los Samsung Galaxy Z Fold8 y Fold8 Ultra, la historia es completamente distinta porque ya no queda rastro de aquellos errores. Ahora son equipos ultradelgados, las pantallas llegan mero al borde, la bisagra se siente bien maciza, doblan por completo y la arruga del panel casi ni se nota. El iPhone Duo aterriza directo cuando los deberes ya están bien hechos y planchaditos. Así es como han ido librando cada reto a lo largo de estos siete años de evolución tecnológica.

LA BISAGRA: EL MERITITO CORAZÓN DEL EQUIPO

Este componente es uno de los dolores de cabeza más grandes, pues de él depende enteramente que el aparato aguante vara con el paso del tiempo. Con los primeros modelos de Fold, Samsung prometía una vida útil de unas 200,000 dobladas, lo que venía siendo como un lustro de uso real. La triste realidad era que muchos valían queso antes de tiempo porque se les metían basuritas o se daban sus buenos golpes. Hoy en día, la marca surcoreana asegura que los nuevos Fold8 aguantan hasta 500,000 dobleces, exactamente lo mismo que presumen los Honor Magic V5 y V6. Otras marcas como Google y Motorola se quedan cortas rondando las 350,000 dobladas.

La bisagra también ha sido la llave maestra para hacer que estos teléfonos se vuelvan más delgados y ligeros. Con el Fold2, Samsung estrenó un sistema oculto para evitar que la suciedad se metiera a la pantalla. Para el Fold4 cambiaron el mecanismo de engranaje por uno de movimiento lineal, lo que mocharon piezas internas y adelgazaron el perfil. No fue sino hasta el Fold5 cuando implementaron un sistema en forma de gota de agua hacia adentro, logrando que el teléfono cerrara por completo sin dejar ese hueco en medio. La mejora siguió hasta llegar a la Armor FlexHinge de los Fold7, Fold8 y el Galaxy TriFold, la cual usa aluminio y doble carril para repartir la tensión. Si de resistencia hablamos, hay que mencionar la Super Steel Hinge de los Honor Magic V5 y V6, una bisagra de acero grado militar que aguanta una barbaridad y tiene un récord Guinness tras soportar 104 kilos en pruebas de levantamiento.

Por su parte, la bisagra del iPhone Duo trae más de 100 piezas con nervaduras que le dan mucha más firmeza. Su cubierta está impresa en 3D con titanio reciclado de grado 5 y viene con imanes para que cierre seguro y no se ande abriendo a la mala. Además, se puede atorar a 90 grados para usarlo recargado en la mesa o en modo tienda de campaña.

ADIÓS A LA ARRUGA EN LA PANTALLA

En los primeros celulares plegables, la arruga del panel era más obvia que nada, tanto a simple vista como al pasarle el dedo por encima. Esto pasaba porque las capas internas del OLED no estaban bien balanceadas y la tensión se acumulaba justo en esa raya, cansando el material. Reducir ese pliegue ha sido de los mayores logros en estos últimos siete años. Las marcas comenzaron a usar vidrio ultrafino (UTG) junto con adhesivos transparentes que reducen la fricción. El avance más reciente de Samsung se llama Flex Titanium, estrenado en los Fold8, que usa una película de titanio y una placa con microorificios para dar flexibilidad sin perder dureza. A pesar de esto, OPPO ya les llevaba ventaja desde el Find N2; de hecho, el OPPO Find N6 trae la tecnología Zero-Feel Crease que casi borra la arruga gracias a una bisagra de titanio hecha con impresión 3D y cristal Auto-Smoothing Flex Glass.

Para disimular el pliegue, Apple junta varias mañas: su bisagra sujeta el centro para mantenerlo plano al abrirse, y usa una construcción multicapa con adhesivos especiales donde las capas se deslizan como las hojas de un libro. A esto se le suma una placa de titanio por debajo y un acabado mate de nanotextura que ayuda a despistar la mirada.

BATERÍA Y EL VALOR EN EL MERCADO

Meter buena pila en un teléfono con dos pantallas es un verdadero lío por falta de espacio, ya que las bisagras reducen el grosor. Los fabricantes lo solucionan con celdas divididas y usando silicio-carbono para meter más capacidad en menos espacio, como el Motorola Razr Fold de 6,000 mAh. El iPhone Duo reparte su pila en dos celdas independientes, prometiendo hasta 31 horas de video con la pantalla de adentro y 44 horas con la de afuera, además de una carga rápida que llega al 50 por ciento en tan solo 20 minutos.

A pesar de los años, el costo de los plegables se ha mantenido por las nubes; el primer Galaxy Fold costaba 2,020 euros, casi lo mismo que un Fold8 hoy en día. No obstante, en 2018 nadie daba un peso por ellos y hoy son productos consolidados. El iPhone Duo llega con un precio de espanto: 2,339 euros por la versión de 256 GB y hasta 3,839 euros por la de 2 TB (¡virgen santa!), un dineral incluso para la gama alta. Apple confía en su fiel clientela y su ecosistema, aunque el reto verdaderamente gacho será convencer a la raza de que paguen esa cantidad por un teléfono que ni siquiera tiene las mejores cámaras de la marca, logrando que el público lo quiera comprar por ser un iPhone antes que por ser un plegable.

Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx) 

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