La raza que ande buscando estrenar un iPhone en la web española de Apple o se lance a una Apple Store va a recibir un golpe duro en la cartera, pues armarse con un equipo de estos ahora sale más caro que ayer. Tras armar el brinco con la presentación de sus nuevos equipos, incluyendo el iPhone Duo que se estrenó como su primer modelo plegable, la marca se aventó una reestructuración de su inventario y le metió un ajuste tremendo a los costos. Entre tanta novedad que soltaron este 9 de septiembre, hay un cambio que pasó agachado en el escenario, pero que se siente rete harto en el bolsillo de la banda.
EL NUEVO GOLPE A LA CARTERA
Este movimiento se deja caer en prácticamente todo el caminito de compra de los dispositivos. Los costos de entrada para los modelos iPhone 17e, 16, 17 y Air que ya estaban en el aparador se inflaron entre 100 y 150 euros, mientras que los flamantes 18 Pro arrancan con números más altos que los teléfonos a los que vienen a reemplazar. La bronca más clara se ve mero abajo: la lana mínima que hay que desembolsar para comprar un iPhone directo de la fábrica subió de la noche a la mañana, y ni hace falta echarle el ojo a las versiones más mamalonas para darse cuenta de la transa.
Hasta los equipos que ya tienen tiempo en el mercado sufren de este incremento. Si nos echamos un clavado en la tabla de comparación con las mismas capacidades de almacenamiento de antes y después del 9 de septiembre, la realidad pega con fuerza. El iPhone 17e de 256 GB pasó de 709 a 859 euros, sumando 150 euros extra, al igual que su versión de 512 GB, que brincó de 959 a 1,109 euros. Por su parte, el iPhone 16 de 128 GB subió de 859 a 1,009 euros. Siguiendo la misma línea, el iPhone 17 de 256 GB se elevó de 959 a 1,109 euros, y el de 512 GB trepó de 1,209 a 1,359 euros. En cuanto al iPhone Air, las versiones de 256 GB y 512 GB aumentaron 100 euros, quedando en 1,319 y 1,569 euros respectivamente, aunque la versión de 1 TB se disparó con 350 euros más para colocarse en los 2,069 euros.
LAS NUEVAS GENERACIONES TAMBIÉN SE INFLAN
Al echarle un ojo a los equipos que acaban de anunciar, la tendencia sigue por el mismo caminito, aunque al revisar la tabla con calma se nota que los aumentos se vuelven una locura en las capacidades más altas. La comparativa es directa donde hay un modelo igual entre generaciones, mientras que el nuevo iPhone 18 Pro de 2 TB no tiene con qué compararse porque el antecesor no manejaba ese espacio. El iPhone Duo tampoco entra en este costal, ya que estrena categoría solito sin un predecesor que le haga segunda.
Aquí es donde los números asustan a más de uno. El iPhone 17 Pro de 256 GB costaba 1,319 euros y su relevo, el iPhone 18 Pro, subió a 1,469 euros (+150 euros). La versión de 512 GB pasó de 1,569 a 1,719 euros, y la de 1 TB se metió un brinco de 400 euros para llegar a los 2,219 euros. Además, se estrenó la versión de 2 TB para el iPhone 18 Pro por un precio de 2,969 euros. Del lado del iPhone 18 Pro Max, el modelo de 256 GB subió a 1,619 euros, el de 512 GB alcanzó los 1,869 euros, el de 1 TB se elevó a 2,369 euros con un incremento de 400 euros, y la versión monstruosa de 2 TB se plantó en unos flamantes 3,119 euros, superando por 650 euros al tope de gama anterior que costaba 2,469 euros.
EL CONTEXTO DE LA INDUSTRIA TECNOLÓGICA
Si abrimos un poco más el panorama, resulta que el mercado de los celulares lleva un buen rato aguantando una presión pesada con el tema de las piezas y componentes, especialmente la memoria. Es de dominio público que la demanda generada por los centros de datos y la inteligencia artificial anda absorbiendo toda la capacidad de producción, manteniendo por los cielos los costos de las memorias DRAM y NAND, al grado de poner contra la pared la fabricación de los smartphones.
Competidores como Xiaomi ya han cantado clarito el impacto que este encarecimiento de piezas tiene sobre sus ganancias, sobre todo con lo referente a la memoria. A pesar de esto, no se cuenta con información oficial que permita asegurar que ese sea el motivo exacto detrás de las decisiones tomadas desde las oficinas principales de Cupertino, tratándose simplemente del entorno industrial en el que aterrizan estos nuevos costos.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





