martes, octubre 20, 2026
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La nutrición complica la idea sobre los alimentos procesados. 

La manera en que entendemos la comida de la industria alimentaria está dando un giro de tuerca, ya que el famoso sistema NOVA —encargado de agrupar los comestibles según su grado de transformación en fábricas— se ha llevado críticas por meter a todos los productos en el mismo costal, haciendo que la banda piense que cualquier cosa empaquetada es dañina para la salud.

NUEVOS DATOS SOBRE EL GRADO DE TRANSFORMACIÓN

Un estudio reciente que se armó en Italia y que vio la luz en la revista Foods se aventuró a revisar más de 13,000 productos de aquel mercado. Los chavos de la investigación se dieron cuenta de que casi dos terceras partes de los ultraprocesados sacaron calificaciones reprobatorias con una D o una E en el sistema Nutri-Score, llevándose los snacks la peor parte. No obstante, los expertos notaron que no se puede echar mano únicamente del nivel de procesamiento para adivinar qué tan dañino será un producto en el cuerpo. Aquí entran en juego factores como la densidad de energía, el perfil de nutrimentos y lo sabrosos que están, detalles que la clasificación general suele pasar por alto.

IMPACTO EN LA SALUD Y DIFERENCIAS CLÍNICAS

Esta mezcla de productos genera consecuencias reales en el organismo, pues investigaciones de gran peso realizadas en la Universidad de Harvard apuntan que, si bien tragar refrescos azucarados, embutidos y pan blanco dispara las probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 y broncas del corazón, hay otros comestibles con la misma etiqueta que no hacen daño.

Por ejemplo, el yogur, los postres de leche, el pan integral y los cereales de caja fríos, a pesar de pasar por procesos industriales, se relacionan con un riesgo metabólico más bajito. Cifras en Europa van por la misma vertiente, ya que mientras las bebidas azucaradas y las carnes procesadas se señalan como las meras meras causantes de males cardíacos y cáncer, se salvan de la quema los panes, ciertos cereales de fábrica y opciones hechas con plantas.

LO QUE VERDADERAMENTE IMPORTA EN LA DIETA

A la mera hora, la calidad general de lo que comemos resulta ser una brújula mucho más fiable que el simple hecho de que un alimento haya sido fabricado industrialmente. De hecho, se ha visto que si la calidad nutricional de la dieta es la misma, el riesgo de petatearse es prácticamente idéntico si se consumen productos con poca o muchísima transformación, con la única excepción de que las peores opciones ultraprocesadas le pegan un poquito más duro al cuerpo.

Por otro lado, la manera en que se procesa la comida no pasa de noche, ya que se ha observado que al dar dietas con las mismas calorías y nutrientes, la raza que le entra a los ultraprocesados tiende a meterse unas 500 kilocalorías de más al día, subiendo de peso en unss por otras. Esto pasa principalmente por los picos de insulina que se disparan al consumir estos productos, aunque tengan una composición parecida a la comida natural.

Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx) 

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