Los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max llegan al mercado mexicano presumiendo una serie de mejoras técnicas muy rifadas que van mucho más allá de una simple manita de gato anual, enfocándose principalmente en las entrañas del equipo y en un apartado fotográfico que viene con todo para consentir a los creadores de contenido más exigentes.
DISEÑO Y NUEVOS ACABADOS
A primera vista, la neta es que no se ve un cambio radical en el diseño si lo comparamos con las versiones pasadas, manteniendo esa línea que ya todos conocemos y que la marca de la manzana ha pulido con mucha calma a lo largo del tiempo. Sin embargo, la famosa Dynamic Island se pone más buza capera al reducir su tamaño y chancea con hasta tres Live Activities al mismo tiempo gracias a los adelantos en la tecnología de pantalla, sin echar de lado el Face ID de toda la vida.
En lo que se refiere a los colores, los teléfonos se van a vender en tonos negro, plata, glacier y un flamante burdeos que se perfila para ser el mero bueno de esta tanda. Aunque a lo lejos parezca que todo sigue igual, la compañía decidió guardarse las cartas fuertes bajo el cofre, apostando por meterle galleta al procesador, al sistema de enfriamiento y a las entrañas del equipo para dejar atrás a sus antepasados.
UNA CÁMARA QUE SÍ RINDE EN GRANDE
La joya de la corona en estos modelos Pro es, sin duda, la nueva cámara principal Fusion de 48 megapíxeles, la primera en la historia de la marca que le atora con una apertura variable de verdad. Esto se logra mediante un sistema de seis láminas cortadas con láser que se mueven solitas o a mano para controlar la luz que le pega al sensor, alcanzando una apertura de hasta ƒ/1,48 cuando el panorama está muy oscuro y se necesita jalar más claridad.
Para los que les gusta jugarle al fotógrafo profesional, la aplicación de la cámara trae unos controles renovados bien chidos para manosear a gusto la velocidad del obturador, el balance de blancos y la exposición usando un histograma. Además, se agregaron funciones de video muy potentes como el modo time-lapse en 4K con Dolby Vision HDR y una herramienta llamada Audio Mix que aísla las voces o le baja los decibeles a la música según se requiera.
POTENCIA PURA CON EL CHIP A20 PRO
Bajo la carcasa, los equipos estrenan el procesador A20 Pro, fabricado con una tecnología de 2 nanómetros que le mete nitro a la eficiencia y al rendimiento gráfico, presumiendo hasta un cuarenta por ciento más de poder que la generación anterior. Este chip viene acompañado por un Neural Engine de 32 núcleos bien armado para rifarse con las tareas de inteligencia artificial más pesadas directamente en el celular, evitando depender tanto de la nube.
Para evitar que el teléfono se caliente más que comal de garnachas cuando le exiges de más con los videojuegos o la edición de video, Apple rediseñó el sistema térmico colocando el silicio y la memoria apartados de la ruta del calor, conectándolos directo a una cámara de vapor grandota. Con esto se logra mantener un rendimiento constante durante un buen rato, dándote más batería, cargas rápidas por cable e inalámbricas, y una conectividad inalámbrica muy fregona con Wi-Fi 7 y Bluetooth 6 para no perder señal en ningún lado.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





