La empresa privada Deep Blue Aerospace, originaria de China, reveló que ya salió de la línea de producción el tanque de propelente de acero inoxidable de cinco metros de ancho para su lanzador Nebula-2, marcando una marca histórica en tamaño para la industria espacial particular de ese país, mientras prepara un método de recuperación de la primera etapa en pleno vuelo mediante un sistema de brazos mecánicos parecido al Mechazilla de SpaceX.
EL GIGANTE ESPACIAL DE DEEP BLUE AEROSPACE
El cohete Nebula-2 cuenta con un diseño imponente impulsado por 11 motores Thunder-RS, los cuales generan una fuerza de empuje al despegue que ronda los 12.446 kN, de acuerdo con datos difundidos por Interesting Engineering, mientras que su sección superior integra un solo motor adaptado para operar en el vacío del espacio.
Esta configuración técnica le otorga la capacidad potencial de transportar un peso de hasta 25 toneladas rumbo a la órbita terrestre baja, conocida como LEO. Con la finalidad de reducir considerablemente los gastos de fabricación, la estructura del cohete ha sido diseñada para soportar más de 20 reutilizaciones a lo largo de su vida útil operativa.
LA INSPIRACIÓN EN EL SISTEMA MECHAZILLA
Durante el mes de octubre de 2024, exactamente el día 13, la compañía SpaceX marcó un hito en la historia aeroespacial al atrapar en el aire el propulsor Super Heavy mediante una estructura con brazos mecánicos apodada Mechazilla, un método que sustituye con ventajas logísticas y económicas a los tradicionales aterrizajes sobre patas en plataformas.
Siguiendo este camino, Deep Blue Aerospace planea implementar una técnica idéntica con su lanzador Nebula-2, buscando emular la hazaña que hasta ahora solo había conseguido la empresa de Elon Musk, lo que refleja el fuerte compromiso de la nación asiática por consolidarse como un peso pesado dentro del mercado aeroespacial global.
ANTECEDENTES Y PRUEBAS EN EL TERRITORIO CHINO
Los esfuerzos espaciales de China cuentan con antecedentes recientes en la materia, ya que el pasado 10 de julio se concretó la recuperación de un cohete Long March-10B mediante una red instalada en un barco, y posteriormente, el 19 de agosto, la firma LandSpace logró rescatar el propulsor Zhuque-3 Y2 apoyándose en patas de aterrizaje tradicionales.
Estas tecnologías de reutilización tienen como propósito fundamental elevar la frecuencia de lanzamientos para abastecer las dos grandes megaconstelaciones chinas, denominadas Guowang y Qianfan, las cuales buscan competir directamente contra Starlink, mientras Deep Blue Aerospace afina los detalles para iniciar a finales de este mismo año las pruebas estáticas de propulsión de la segunda etapa de su cohete.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





