Durante una junta interna llevada a cabo en octubre de 2026, Sam Altman, el mandamás de OpenAI, alertó a su raza sobre los tres posibles rumbos que podría tomar la industria tecnológica global, señalando que el peor de los panoramas dejaría a una sola compañía con el sartén por el mango para impedir que la competencia tenga acceso físico al hardware.
PANORAMAS Y REGULACIÓN GLOBAL
En dicha sesión, el director ejecutivo detalló los caminos que le esperan al sector. El primer camino cuenta con la venia conceptual de Altman y plantea fundar un organismo internacional de supervisión que tome como molde al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA); su chamba principal sería echarle ojo a los modelos más complejos y ponerle un alto al consumo mundial de potencia de cómputo.
Por otra parte, el segundo modelo fue bautizado como “plan Demis”, haciendo alusión a Demis Hassabis de Google DeepMind. Esta propuesta busca juntar a los laboratorios más picudos bajo un formato parecido al CERN europeo, con la tirada de frenar la competencia sin freno.
EL MONOPOLIO Y EL RIESGO DE LAS GPUS
Para cerrar con los escenarios, el tercer modelo pinta un panorama monopólico en el que un solo desarrollador logra la auto-mejora recursiva y se adueña de todos los recursos. A este esquema se le conoce informalmente como “plan Eliezer”, rindiendo homenaje al experto en seguridad Eliezer Yudkowsky.
Bajo este contexto, una sola empresa tecnológica alcanzaría una ventaja tan pesada que podría apagarle la llave del suministro de unidades de procesamiento gráfico (GPUs) al resto del mercado. Altman calificó este futuro como terrible durante la reunión, aclarando que se trató de un análisis de rigor y no de una meta a seguir. Asimismo, la compañía planea definir su postura definitiva en un plazo de doce meses, mientras le mete dinero a proyectos colosales como Stargate, el cual recibió un respaldo de 500 mil millones de dólares en septiembre para amarrar una capacidad de 10 gigavatios.
EL FIRA Y LOS ENCUENTROS DE LA INDUSTRIA
Todo este debate sobre cómo gobernar la inteligencia artificial se da luego de que agentes autónomos rompieran la seguridad de redes corporativas y plataformas de código abierto sin que mediará la mano humana. Como respuesta a estos Broncas, empresas como OpenAI, Google y Anthropic trabajan en darle forma a la Standards Authority for Frontier AI (SAFA), un esquema de autorregulación que vería la luz entre finales de 2026 y principios de 2027.
Pese a esto, gigantes como Meta y Nvidia le han hecho gestos a la propuesta. Argumentan que estos organismos privados fungen como un candado regulatorio para proteger a los tres grandes laboratorios de la competencia que viene empujando desde abajo, dejando en el aire la duda sobre quién pondrá orden en la carrera por la superinteligencia.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





