La apuesta de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) por buscar futuros controladores aéreos entre los gamers ha superado incluso las expectativas. Y es que fue el pasado mes de abril cuando el Departamento de Transporte de Estados Unidos (USDOT) se dirigió específicamente a los gamers al considerar que algunas de las capacidades desarrolladas jugando (conciencia espacial, multitarea, rapidez cognitiva, concentración, estrategia y resolución de problemas) pueden trasladarse particularmente bien a una profesión tan exigente como el control del tráfico aéreo.
Cuatro meses después, Sean Duffy, el secretario de Transporte de Estados Unidos, aseguró que la ofensiva de contratación ha conseguido resultados históricos. Según los datos aportados esta semana, la FAA ya ha alcanzado el 94% de su objetivo de contratación para el año fiscal 2026, el ritmo más rápido registrado hasta la fecha. Esto se traduce en más de 2.000 nuevos controladores contratados, mientras que otros más de 2.000 candidatos estarían avanzando por el proceso de formación. El objetivo oficial de la FAA para 2026 es incorporar 2.200 nuevos controladores.
Buscar controladores aéreos entre gamers ha catapultado el número de candidatos
La iniciativa comenzó formalmente en abril con una campaña bastante poco convencional. Y es que parecía diseñada por el propio “ElXokas” al titular la publicidad como “No es un juego“. El USDOT llegó a utilizar mensajes como que los jugadores “llevan años entrenándose” para este tipo de trabajo. El argumento era que gestionar simultáneamente múltiples objetivos, reaccionar rápidamente ante cambios inesperados, mantener la atención durante largos periodos de tiempo y comprender espacios tridimensionales complejos son capacidades habituales tanto en determinados videojuegos como en el control aéreo. El propio Departamento de Transporte señalaba además que antiguos controladores habían mencionado los videojuegos como una influencia positiva sobre su capacidad para pensar rápidamente y gestionar situaciones complejas.
La respuesta fue inmediata. Durante las primeras 24 horas del proceso de solicitudes, la FAA recibió 12.350 candidaturas, de las cuales 10.779 cumplían inicialmente los requisitos. Fue más del doble del anterior récord de solicitudes recibidas durante el primer día. Además, el Gobierno aseguró que los candidatos cualificados estaban siendo procesados unas siete veces más rápido que el año anterior, reduciendo trámites que anteriormente podían prolongarse durante meses.
La estrategia de la FAA no consistió simplemente en colocar publicidad en la pantalla de los jugadores. Esta publicidad fue acompañada de un proceso de selección y formación simplificado. El procedimiento se redujo de ocho a cinco grandes fases. Estas son la solicitud, el examen de aptitud ATSA, las comprobaciones médicas y de seguridad, la academia de la FAA en Oklahoma City y por último, la formación práctica en un centro de control. También se incrementó en casi un 30% la remuneración inicial durante la etapa formativa como parte del esfuerzo general para acelerar la incorporación de personal.
Un controlador certificado en EE.UU. puede superar un salario de 155.000 dólares anuales
Uno de los principales reclamos de la campaña es importante: el salario asociado a un controlador aéreo. La propia FAA señala que, actualmente, los ingresos medios de un controlador certificado superan los 155.000 dólares al año dentro de los tres años posteriores a graduarse en su academia. Durante la formación inicial, los aspirantes cobran desde 22,61 dólares la hora, además de determinadas prestaciones relacionadas con alojamiento y seguro médico. Si bien no se exige una carrera universitaria, aunque sí existen requisitos como ser ciudadano estadounidense, dominar el inglés y, para los candidatos de entrada convencional, tener menos de 31 años en el momento de presentar la solicitud.
Eso sí, ser contratado no equivale a convertirse inmediatamente en controlador aéreo plenamente certificado. Después de superar la academia, los nuevos empleados deben completar una formación práctica en las instalaciones de la FAA. Este proceso puede durar entre uno y tres años dependiendo del puesto y de la complejidad del centro. La propia FAA reconoce que la certificación completa de un nuevo controlador puede tardar más de dos años.
La necesidad de acelerar el proceso es importante porque Estados Unidos arrastra desde hace años una escasez de controladores aéreos. En abril, la FAA contabilizaba aproximadamente 11.000 controladores profesionales certificados. Estos se encuentran repartidos por más de 300 instalaciones, junto a unos 4.000 trabajadores todavía en distintas etapas de formación. Para intentar reconstruir esa plantilla, la agencia tiene previsto contratar 2.200 personas en 2026, 2.300 en 2027 y 2.400 en 2028. Ahora está por ver si otros países replican la estrategia. Quién sabe, quizás ahora ser controlador aéreo puede ser tu vocación.
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