La crisis de la memoria comienza a alcanzar unas dimensiones difíciles de imaginar hace apenas un año, hasta el punto de que ni siquiera Apple parece capaz de esquivarla. Según las últimas estimaciones publicadas por TrendForce, el coste de los componentes, o BOM, del iPhone 18 Pro de 256 GB aumentará alrededor de un 38% respecto al iPhone 17 Pro equivalente, obligando a la compañía a subir precios y/o, al mismo tiempo, sacrificar parte de sus márgenes para evitar que el golpe al consumidor sea todavía mayor.
Hay que aclarar que ese 38% no significa que fabricar completamente un iPhone vaya a costar un 38% más ni que su precio de venta tenga que subir en esa misma proporción, ya que el BOM únicamente contempla el coste de sus principales componentes. Pero incluso teniendo esto en cuenta, los números son brutales, especialmente cuando vemos quién está provocando semejante aumento: la memoria DRAM y NAND.
El coste de la memoria sube más de un 38% y obligará a Apple a reducir márgenes, o peor, subir el precio del iPhone 18 Pro
Hace apenas un año, la memoria representaba alrededor del 10% del BOM de un iPhone Pro de 256 GB. TrendForce calcula que en el tercer trimestre de 2026 este porcentaje habrá escalado hasta aproximadamente el 34%, mientras que durante la primera mitad de 2027 superará el 40% del coste total de componentes. Estamos hablando de un cambio enorme en una industria donde tradicionalmente eran el procesador y la pantalla los elementos que concentraban buena parte del coste del dispositivo.
Y aquí encontramos posiblemente el dato más preocupante. TrendForce advierte que, si los precios de la memoria continúan aumentando (y todo apunta a ello) el propio iPhone 18 Pro de 256 GB será todavía más caro de producir durante 2027 que cuando llegue al mercado en este tercer trimestre de 2026. No hablamos ya de una futura generación, sino del mismo teléfono aumentando su coste simplemente porque Apple tendrá que seguir comprando una memoria cada vez más cara.
La explicación está en que los precios de la memoria habrían aumentado entre cinco y siete veces desde principios de 2025, convirtiendo RAM y almacenamiento en una auténtica pesadilla para cualquier fabricante de smartphones.
La memoria podría hacer que el mismo iPhone 18 Pro sea todavía más caro en 2027
Apple puede soportarlo mejor que prácticamente cualquier otra compañía gracias a sus márgenes, pero incluso así TrendForce espera que siga una estrategia similar a la empleada recientemente con sus MacBook: aceptar un menor margen bruto para contener parcialmente la subida del precio final y proteger el volumen de ventas.
Apple incluso podría encarecer modelos antiguos de iPhone cuando presente la nueva generación para compensar parcialmente estos mayores costes y evitar que sus propios dispositivos anteriores resulten demasiado atractivos frente al iPhone 18.
La situación será aún peor para los fabricantes Android, especialmente dentro de las gamas media y baja, donde los márgenes son mucho menores. TrendForce cree que algunas marcas tendrán que trasladar una mayor parte del aumento al consumidor e incluso eliminar modelos que hayan pasado a generar márgenes negativos, mientras que la producción mundial de smartphones continuará bajo presión durante la segunda mitad de 2026 y a lo largo de 2027.
Así que el problema del iPhone 18 Pro no termina con su lanzamiento. Si la memoria sigue escalando como hasta ahora, 2027 podría convertir RAM y NAND en más del 40% del coste de sus componentes, una situación insólita donde almacenar datos terminará costándole a Apple bastante más que algunas de las tecnologías que tradicionalmente definían el precio de un smartphone premium con este iPhone 18 Pro.
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