El Centro Tecnológico Agroalimentario de Extremadura (CTAEX) puso en marcha el proyecto AGRHOUND, una iniciativa pionera que introduce perros robots de cuatro patas equipados con inteligencia artificial para caminar de forma autónoma entre viñedos y macrotúneles, con el propósito de recopilar datos precisos y de gran utilidad para los agricultores sobre el estado real de sus cultivos en España.
LA TECNOLOGÍA DETRÁS DE AGRHOUND
Luis Muñoz, quien forma parte del departamento de I+D agrícola de CTAEX, encabeza esta iniciativa cuyo propósito principal es aportarle movilidad a la agricultura de precisión. Hasta la fecha, los productores de la región se han valido de aplicaciones móviles, tablets y sensores de riego, herramientas impulsadas previamente por el propio CTAEX y el centro CICYTEX.
Sin embargo, la incorporación de un dispositivo caminante aporta una plataforma móvil capaz de adentrarse directamente en las parcelas. Gracias a su diseño cuadrúpedo, estos robots superan obstáculos en terrenos complicados donde otros equipos no pueden transitar, complementando su labor con el uso de drones.
FUNCIONAMIENTO Y NAVEGACIÓN AUTÓNOMA
Los especialistas desarrollan sistemas para que el autómata transite sin intervención humana tanto a cielo abierto como en invernaderos y macrotúneles. El plan contempla que el robot sea capaz de caracterizar las siembras y generar mapas espectrales en tiempo real, detallando el grado de maduración de los frutos para proponer mejores momentos de recolección.
En las etapas finales, el equipo operará con un brazo robótico para tomar muestras de forma autónoma. Toda la información recopilada se canalizará a través de una aplicación sencilla, diseñada para que los técnicos y trabajadores del campo consulten los reportes sin requerir conocimientos técnicos avanzados.
PRUEBAS EN TERRENO Y FINANCIAMIENTO
Las evaluaciones iniciales ya arrancaron en los viñedos de Bodegas Familiares Matarromera, localizados en Valladolid, y en las plantaciones de moras de Social Berries, en Huelva. Cada ubicación presenta retos específicos, desde lidiar con desniveles y pendientes hasta maniobrar sin dañar las estructuras de los túneles de cultivo.
Para la uva tempranillo, el grupo de investigación aprovecha algoritmos previos, mientras que el análisis de las moras requirió iniciar el desarrollo desde cero. El proyecto forma parte de la llamada “Agricultura 5.0”, modelo que fusiona robótica, digitalización, sensores e inteligencia artificial.
El consorcio encargado incluye a CTAEX, Matarromera, Social Berries 4.0, SpectralGeo y SOLTEL, con el respaldo de la Fundación Prodti. La financiación corre a cargo de la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.
CRONOGRAMA Y IMPACTO LABORAL
Las labores comenzaron en junio y se extenderán hasta principios de 2029. Durante los primeros meses la prioridad es calibrar los algoritmos, dejando las temporadas de cosecha de 2027 y 2028 para las pruebas intensivas en escenarios reales.
El reto primordial consiste en comprobar la rentabilidad y utilidad práctica de la tecnología para las labores cotidianas del campo. Ante las dudas sobre el impacto en el empleo, los responsables aclararon que la meta no es reemplazar a los trabajadores, sino cubrir una mayor superficie en menor tiempo y conseguir datos que hoy en día resultan difíciles de obtener.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





