Diseño de clip que cuelga del pabellón auditivo en lugar de taponar el canal. Diafragma de 10 mm, Bluetooth 5.3, hasta 37 horas de autonomía total y sensor de conducción ósea para las llamadas. Todo ello para que no te aísles.

El fenómeno de los auriculares de oído abierto lleva un par de años ganando terreno entre quienes pasan el día conectados pero no quieren desconectarse del todo del mundo real. Sony ha decidido entrar en esa conversación con un producto que no se parece a nada de lo que la marca había hecho hasta ahora. El LinkBuds Clip abandona la silueta de botón que rellena la oreja y adopta una forma curva que se engancha, literalmente, en la parte externa del pabellón auditivo, dejando el canal completamente libre. La premisa es sencilla: seguir escuchando música o podcasts sin perder de… oído lo que pasa alrededor, ya sea el tráfico, una conversación de oficina o el aviso de que el tren sale del andén tres.
Sony LinkBuds Clip — Características técnicas
AUDIO Y HARDWARE Unidad de diafragma: 10 mm | Tipo de auriculares: diseño abierto | Respuesta de frecuencia (Bluetooth): 20 – 20.000 Hz (muestreo de 44,1 kHz) | Tecnología de mejora de sonido: DSEE (Digital Sound Enhancement Engine) | Ecualizador: diez bandas, ajustable desde la app Sony | Sound Connect | Certificación: compatible con 360 Reality Audio (requiere app y, en algunos casos, suscripción a servicio de streaming)
LLAMADAS Y CAPTACIÓN DE VOZ Tecnología: Precise Voice Pickup con doble micrófono por auricular | Procesado: algoritmo de reducción de ruido basado en IA | Sensor adicional: sensor de conducción ósea, capta la vibración de la voz para filtrar ruido ambiental
CONECTIVIDAD Versión Bluetooth: 5.3 | Alcance efectivo: 10 m | Códecs compatibles: SBC, AAC (sin LDAC) | Perfiles: A2DP, AVRCP, HFP, HSP | Protección de contenido: SCMS-T | Conexión multipunto: sí, dos dispositivos simultáneos | Emparejamiento rápido: Fast Pair (Android 6.0 o superior) y Swift Pair (Windows 10/11) | Asistente de voz: Google Gemini en manos libres (solo dispositivos Android compatibles, requiere configuración vía app)
AUTONOMÍA Reproducción continua de música: máx. 9 horas | Comunicación continua (llamadas): máx. 4 horas | Tiempo en espera: hasta 15 horas | Autonomía total con estuche: hasta 37 horas (9 horas auriculares + 28 horas estuche, requiere una carga completa del estuche) | Carga rápida: 3 minutos ≈ 1 hora de reproducción adicional | Método de carga: USB, a través del estuche | Tiempo de carga completa: aprox. 1,5 horas
RESISTENCIA Y CONTROL Resistencia al agua: IPX4 (protección frente a salpicaduras desde cualquier ángulo, excepto el tubo de salida de sonido; el estuche no es resistente al agua) | Control: táctil, sensibilidad ajustable desde la app | Modos de escucha (cambio por toque): Estándar, Refuerzo de voz y Reducción de fuga de sonido | Uso individual: compatible, cada auricular funciona de forma independiente
PESO Y DIMENSIONES Peso por auricular: aprox. 6,4 gr | Peso del estuche de carga: aprox. 42 gr | Dimensiones del estuche: aprox. 50,4 x 50,4 x 32,6 mm
SOFTWARE Aplicación: Sony | Sound Connect — gestión de ecualizador, modos de escucha, sensibilidad táctil, asistentes de voz, Quick Access (Amazon Music, Spotify, Endel) y funciones de reproducción automática (Wear to Play, Voice Cue)
COLORES DISPONIBLES Lavanda, Beige, Verde y Negro
CONTENIDO DE LA CAJA Sony LinkBuds Clip | Estuche de carga | Almohadillas con cámara de aire para ajuste

Sony LinkBuds Clip — Precio
139 euros (precio medio a fecha septiembre de 2026).
Sony LinkBuds Clip (WF-LC900) — Review del Gadget Lab
El LinkBuds Clip no es, en sentido estricto, un auricular in-ear. Ni siquiera es un auricular de conducción ósea de los que ya conocemos. Es una categoría intermedia que Sony lleva tiempo explorando con la familia LinkBuds —la original con forma de anillo, el LinkBuds Open del año pasado— y que ahora da un paso más con un diseño de clip que se sujeta al borde de la oreja como quien se pone un pendiente algo aparatoso. Ojo, ya tienen productos similares Bose, Huawei, Motorola, Honor…
La comparación con la joyería no es gratuita: Sony habla explícitamente de un acabado “tipo brazalete” y ha ido más allá presentando fundas de estuche intercambiables por colores, algo que hasta hace poco solo veíamos en accesorios de moda, no en periféricos de audio.
Un diseño que prioriza la oreja abierta sobre todo lo demás
Con 6,4 gr, el LinkBuds Clip entra en el terreno de lo casi imperceptible sobre la oreja, y ese es precisamente el argumento de venta: nada que se introduzca en el canal auditivo, nada que module la presión del oído durante un uso prolongado. Las almohadillas con cámara de aire que Sony incluye en la caja están pensadas para ajustar el punto de apoyo sin depender de un sellado hermético, que es justo lo que este formato renuncia a ofrecer a cambio de comodidad. El diseño en C, sin insertarse en el canal, se apoya en la geometría de la oreja en lugar de en la fricción, y eso, sobre el papel, debería traducirse en menos fatiga en sesiones de varias horas, que es el terreno en el que Sony quiere jugar con este producto: trabajo, desplazamientos, deporte ligero, no estudio de grabación.
La certificación IPX4 cubre las salpicaduras y el sudor desde cualquier ángulo, con la salvedad de que el tubo de salida de sonido queda fuera de esa protección y de que el estuche no comparte esa resistencia. No es un registro sorprendente para la categoría, pero conviene tenerlo en cuenta si el uso previsto incluye lluvia intensa o inmersión accidental; para eso hay que mirar a otra franja de producto.

Tres modos de escucha que hacen algo más que sonar bonito en el folleto
La gracia de un auricular abierto es que el sonido que entra por fuera compite, literalmente, con el que sale del altavoz interno, y Sony ha resuelto ese conflicto con tres modos que se activan con toques en el propio auricular. El modo Estándar es la opción de equilibrio para el día a día. Refuerzo de voz sube la señal cuando el entorno es ruidoso, pensado para que un podcast no se pierda en mitad de una calle con tráfico. Y Reducción de fuga de sonido hace el trabajo inverso: ajusta las frecuencias altas para que la persona sentada al lado en el Metro no acabe escuchando de fondo lo que estás oyendo tú, algo que en un formato abierto no es un detalle menor sino casi una cuestión de educación acústica.
El diafragma de 10 mm y una respuesta de frecuencia de 20 Hz a 20.000 Hz (con muestreo de 44,1 kHz) sitúan al LinkBuds Clip en un rango convencional para la categoría, apoyado por el motor DSEE de Sony para recuperar matices en las fuentes comprimidas y por un ecualizador de 10 bandas en la app Sound Connect para quien quiera moldear el sonido a su gusto. Es la misma filosofía que ya conocíamos de otros modelos de la casa, trasladada a un formato que, por definición, tiene más difícil aislar el sonido del ruido de fondo que un in-ear tradicional.

Llamadas: la parte donde el diseño abierto podría jugar en contra y Sony ha respondido con artillería pesada
Aquí es donde el LinkBuds Clip se pone más interesante desde el punto de vista técnico. Un formato abierto capta, casi por definición, más ruido ambiental que un auricular sellado, así que Sony ha compensado con la tecnología Precise Voice Pickup, doble micrófono por auricular y un procesado de reducción de ruido basado en inteligencia artificial. Pero la pieza que de verdad diferencia a este modelo es el sensor de conducción ósea, que detecta la vibración física que genera la voz al hablar y usa esa señal para separar lo que dices de lo que suena alrededor. Es una solución que hemos visto en algunos micrófonos de gama alta y en ciertos wearables deportivos, no tanto en auriculares de consumo de esta franja de precio, y su inclusión aquí sugiere que Sony se ha tomado en serio el mayor punto débil teórico del formato abierto: sonar bien al otro lado de la llamada. Y, sí, funciona estupendamente.
Autonomía: 9 horas de reproducción, con matices que conviene aclarar
La cifra que Sony destaca en marketing es la de 37 horas totales, pero merece la pena desglosarla porque el titular puede llevar a confusión: son 9 horas de reproducción continua en los propios auriculares más 28 horas adicionales almacenadas en el estuche, que requiere al menos una carga completa para desplegar ese total. En llamada continua, la cifra baja a un máximo de 4 horas, lo cual tiene sentido dado el mayor consumo del procesado de voz con IA. La carga rápida (3 minutos de estuche para aproximadamente 1 hora de reproducción) es un añadido práctico para el típico “se me han quedado sin batería y salgo en 2 minutos”, aunque no es una cifra que rompa moldes en la categoría. En nuestra experiencia, todas estas cifras se cumplen con gran precisión.

Software: el motor real detrás de la comodidad de uso
Como en el resto de la gama, buena parte de lo que el LinkBuds Clip promete depende de la app Sony | Sound Connect: ecualizador, sensibilidad del control táctil, gestión de asistentes de voz, funciones de acceso directo a Amazon Music, Spotify o Endel, y las funciones de reproducción automática al ponerte los auriculares. Sony anuncia también volumen adaptativo automático y sincronización automática con el altavoz LinkBuds Speaker, aunque la propia marca especifica que estas dos funciones concretas llegan con una actualización de software posterior al lanzamiento, así que conviene comprobar en el momento de la compra si el firmware instalado ya las incluye o si hay que esperar a una actualización. Es un patrón cada vez más habitual (vender hardware con la promesa de que el software se lo pondrá al día) y que, sin ser un problema en sí mismo, merece transparencia por parte de quien compra.
La compatibilidad con Google Gemini en manos libres es un movimiento inteligente por parte de Sony para no quedarse fuera de la conversación sobre asistentes con IA, aunque limitada, de momento, a dispositivos Android compatibles y a la instalación de la app de Google configurada a través de Sound Connect. Quien use iOS se queda al margen de esta función concreta.
Diseño, colores y ese guiño a la moda que pocos fabricantes de audio se atreven a hacer
Sony ofrece el LinkBuds Clip en cuatro colores (Lavanda, Greige (beige), Verde y Negro) y ha ido un paso más allá con fundas de estuche intercambiables que se venden por separado, una decisión que solo tiene sentido si se entiende el producto como algo que se lleva puesto tanto como se escucha. Es una lectura del mercado que apunta directamente a un público para el que el auricular es, también, un accesorio visible, no solo una pieza técnica escondida en la oreja.
Un detalle que podría mejorar
Tiene que ver con los códecs de audio: el LinkBuds Clip se queda en SBC y AAC, sin soporte para LDAC, que sí está presente en otros modelos de la propia gama LinkBuds de Sony orientados a un uso más centrado en la calidad de sonido. Para un formato abierto, donde el aislamiento ya juega en contra de la fidelidad percibida, no ofrecer un códec de mayor tasa de transferencia es una decisión de posicionamiento de producto más que un olvido, pero limita el margen de mejora sonora para quien quiera exprimir el hardware al máximo.

Conclusiones
Los Sony LinkBuds Clip se unen a un terreno bien explorado del mercado de audio: el de los auriculares que renuncian voluntariamente al aislamiento a cambio de mantener al usuario conectado con su entorno, sin caer en la incomodidad de los ganchos auriculares deportivos ni en el aparato visual de unos cascos de diadema. La apuesta de diseño (un clip de 6,4 gr con vocación de accesorio) es coherente de principio a fin, desde el propio formato hasta las fundas de estuche personalizables, y responde a un tipo de usuario muy concreto: alguien que pasa el día conectado a su música o sus llamadas pero que no quiere, ni puede, desconectarse del mundo real que le rodea.
En el terreno técnico, Sony ha hecho los deberes donde más se la esperaba: el sensor de conducción ósea combinado con el doble micrófono y el procesado por IA es la respuesta lógica al mayor reto de un auricular abierto, que es sonar bien al otro lado de una llamada sin el sellado que ayuda a aislar la voz del ruido. La gestión de los tres modos de escucha, especialmente la reducción de fuga de sonido, demuestra que Sony ha pensado en los problemas reales de este formato (la privacidad acústica en espacios compartidos) y no solo en venderlo como una novedad estética.
Dicho esto, los LinkBuds Clip no compiten, ni pretenden hacerlo, con unos in-ear con cancelación de ruido activa o con soporte para códecs de alta resolución. Es un producto de compromiso, pensado para priorizar la conciencia del entorno y la comodidad de uso prolongado por encima de la fidelidad sonora máxima o el aislamiento total. Y lo hace. Y muy bien. Quien busque un auricular que se olvide en la oreja durante horas y que no le desconecte del mundo mientras suena música o entra una llamada, tiene en los LinkBuds Clip un planteamiento sólido y bien resuelto en el apartado técnico.






