Cuando Nintendo lanzó la Switch 2 en verano de 2025, esta consola fue un éxito absoluto. Las ventas fueron geniales hasta el punto de convertirse en la consola más vendida de lanzamiento y esto continuó durante semanas y meses. Aunque a día de hoy las ventas siguen siendo buenas, se nota que ha disminuido ese gran interés en la consola y en gran parte se debe por el catálogo de juegos. Ya sabemos que casi todo lo que hay son juegos de Switch 1, pero los pocos que hay de Switch 2 ni siquiera son en formato físico. Resulta que Nintendo quiere seguir con sus Game-Key Card y no parece que tenga mucho interés por volver al formato físico real.
Estamos en una época complicada para los fans del formato físico, pues después de que Sony anunciara el fin de este en sus consolas, tiene los días contados. Aún no sabemos que camino seguirá Xbox con certeza, pero las Series X/S actuales apuestan por lo digital y Nintendo tampoco es que esté muy a favor de este. Es cierto que la Switch 2 no es totalmente digital, pero sus GKD o Game-Key Cards tampoco entran en el formato físico estándar, pues se quedan entre medias.
Nintendo quiere mantener sus Game-Key Card: no quiere que los desarrolladores lancen versiones físicas de juegos con GKD
Nintendo promocionó las Game-Key Card como una combinación entre lo mejor del formato físico y el formato digital. No obstante, se rumorea que la compañía está aplicando una política que impediría a los desarrolladores de videojuegos lanzar versiones físicas tradicionales de sus títulos para Nintendo Switch 2 cuando estos ya se hayan comercializado previamente mediante Game-Key Cards.
Esta información procede de la tienda canadiense Video Games Plus, que asegura haber tenido conocimiento de una restricción de Nintendo que dificultaría cambiar el formato de distribución de un videojuego después de su lanzamiento. Esta situación ha generado preocupación entre los coleccionistas y defensores del formato físico, que consideran que las Game-Key Cards representan una amenaza para la conservación de los videojuegos a largo plazo. A diferencia de los cartuchos tradicionales de Nintendo Switch 2, que contienen la mayor parte o la totalidad de los datos necesarios para ejecutar un videojuego, las Game-Key Cards funcionan principalmente como una “llave física” que permite descargar el contenido desde los servidores de Nintendo.
Usan las Game-Key Cards en vez de cartuchos físicos por costes, pero no se siente que sean propiedad del usuario al depender de Internet y de la plataforma de Nintendo
Aunque el usuario puede conservar, prestar o revender la Game-Key Card, necesita una conexión a Internet para realizar la descarga inicial. Esto significa que, si en el futuro desaparecen los servidores o el videojuego deja de estar disponible para descargar, una Game-Key Card perdería su utilidad, incluso aunque su propietario conserve el soporte físico original. Los cartuchos tradicionales ofrecen mayores garantías de conservación, especialmente cuando incluyen una versión completa y funcional del juego.
Otro aspecto importante es la capacidad de almacenamiento de los cartuchos de Nintendo Switch 2. Inicialmente, se hablaba de que únicamente estaban disponibles cartuchos de 64 GB, cuyo coste de fabricación resultaba especialmente elevado para pequeños estudios y juegos que ocupaban poco espacio. No obstante, posteriormente comenzaron a aparecer alternativas de 32 GB, utilizadas en títulos como Stellar Blade Complete Edition. Estos cartuchos de menor capacidad podrían facilitar que más desarrolladores distribuyan sus videojuegos completos en formato físico sin recurrir a las Game-Key Cards.
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