LA DESPEDIDA DEL HISTÓRICO OBSERVATORIO ESPACIAL
El emblemático telescopio espacial Swift, encargado de estudiar los eventos más violentos del universo, está a punto de culminar su ciclo operativo tras casi 22 años de misiones. La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio informó que la estructura descenderá de manera incontrolada hacia la superficie terrestre en el transcurso de las siguientes semanas.
EL FIN DE UNA TRAYECTORIA DE DOS DÉCADAS
La última labor científica del aparato se registró el pasado 20 de octubre de 2026, momento en el cual se desplazaba a una altura menor a los 275 kilómetros. En dicha posición, la resistencia y fricción provocadas por las capas altas de la atmósfera impidieron que los mecanismos de estabilización mantuvieran los equipos apuntando hacia los objetivos astronómicos.
La caída sin control quedó dictaminada en agosto, luego de que la agencia espacial de Estados Unidos y la compañía privada Katalyst Space decidieran no emplear la nave robótica LINK —puesta en órbita en julio— para enganchar el telescopio y subir su trayectoria a una zona segura.
DETALLES TÉCNICOS Y PARÁMETROS DEL REINGRESO
Nombre del Observatorio: Telescopio Espacial Swift (NASA)
Lanzamiento y Tiempo en Órbita: Noviembre de 2004, con 22 años de operación activa.
Última Observación Registrada: 20 de octubre de 2026, a menos de 275 kilómetros de altitud.
Franja Geográfica de Riesgo: Zona que comprende desde el centro de México hasta el sur de Sudamérica.
Archivo Científico Heredado: 12 terabytes de datos públicos y un millón y medio de imágenes.
ZONA DE IMPACTO Y PROBABILIDADES DE DAÑO
Pese a que la agencia calcula que la mayor parte del cuerpo del satélite se deshará debido a la fricción térmica al cruzar la atmósfera, ciertos elementos de mayor densidad podrían librar el proceso de reingreso.
A causa de la inclinación orbital del aparato, los posibles restos se esparcirán en una franja territorial que va desde el centro de México hasta gran parte de Sudamérica, abarcando asimismo extensiones importantes de los océanos Pacífico y Atlántico. A pesar de la falta de mando en el descenso, los especialistas recalcaron que el peligro de que los fragmentos causen daños materiales o afecten a personas en la superficie es sumamente bajo.
EL LEGADO CIENTÍFICO DEL CAZADOR CÓSMICO
Puesto en marcha en noviembre de 2004 bajo un diseño original para durar únicamente dos años, el Swift superó todas las metas operativas. En sus dos décadas de servicio, el telescopio ubicó más de 2,000 estallidos de rayos gamma, considerados los fenómenos energéticos más potentes del universo, además de 1,400 supernovas.
Esto generó un acervo de 12 terabytes con más de 1.5 millones de imágenes que sirvieron como cimiento para aproximadamente 7,000 artículos científicos. Bradley Cenko, investigador principal de la misión, recordó que en 2005 la nave detectó el resplandor de un estallido corto de 0.03 segundos, hallazgo que validó la fusión de estrellas de neutrones.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





