Las autoridades mexicanas establecen que los automóviles que circulan por las vialidades del país deben portar obligatoriamente al menos tres calcomanías oficiales en su carrocería e indumentaria de cristal. Estas identificaciones corresponden al distintivo del REPUVE, que incorpora un chip RFID para conectar el carro al registro nacional de seguridad pública; el holograma de verificación vehicular, que avala la aprobación de la prueba de emisiones contaminantes; y finalmente el engomado de placa, un adhesivo que reproduce las láminas metálicas para facilitar su monitoreo en programas oficiales como el Hoy No Circula y las revisiones ambientales.
REQUISITOS Y COINCIDENCIA DE PLACAS
Es indispensable que las láminas delanteras, traseras y el engomado concuerden de manera perfecta entre sí. Circular con metales que no empaten con la tarjeta de circulación o con el engomado que esté vigente representa un motivo directo de infracción ante los agentes de tránsito.
Mientras que las ubicaciones del chip del REPUVE y del holograma de verificación se encuentran delimitadas en el parabrisas, la normativa del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, el del Estado de México y las Normas Oficiales Mexicanas no especifican un sitio obligatorio para adherir el engomado de placa, aunque se debe proceder con precaución para no perjudicar los cristales del automotor.
UBICACIÓN CORRECTA DEL ENGOMADO
Es una práctica habitual pegar este adhesivo en el medallón o vidrio trasero, ya sea en las esquinas o en la sección central, lo cual no genera inconvenientes siempre y cuando la superficie carezca de defroster, el sistema eléctrico encargado de quitar lo empañado.
Aquellos vehículos emplacados en el Estado de México que conserven sus láminas por largos periodos se enfrentarán a la necesidad de remover este adhesivo durante el cambio de placa que ocurre cada cinco años. El defroster opera mediante filamentos eléctricos muy delgados, identificables como líneas naranjas o cafés sobre el cristal, los cuales generan calor por resistencia eléctrica para evaporar la humedad de forma similar al aire acondicionado.
PREVENCIÓN DE DAÑOS Y REPARACIONES
Cualquier alteración o corte en estos filamentos interrumpe el flujo de corriente y deja inoperante todo el sistema. El daño en estos cables ocurre comúnmente al intentar desprender calcomanías o películas adheridas de forma incorrecta sobre el cristal trasero.
Si se rompe una línea en la ventana, es posible recurrir a un kit de reparación de conductor eléctrico, cuyos precios oscilan entre los 500 y 1,500 pesos, más el costo de la mano de obra especializada. En contraste, cuando el daño es severo y amerita el reemplazo total del parabrisas trasero, el costo puede ir desde los 2,000 hasta los 12,000 pesos o más, según las características particulares del modelo.
Para retirar calcomanías sin afectar el sistema, se aconseja aplicar calor con una secadora de cabello para aflojar el pegamento, auxiliarse de una cuña de plástico para evitar el uso de navajas que rayen el desempañador, y terminar de arrancar el material sobrante con los dedos. Por esta razón, se recomienda colocar el engomado de la placa directamente en el parabrisas delantero si la parte posterior cuenta con defroster integrado.
Por: Redacción de Noticia Digital (NoticiaDigital.com.mx)





